Inicios del proyecto de CONTIGO POR LAS ROZAS. Cómo llegamos hasta aquí.

A lo largo del 2014 siguiendo la estela y empuje del 15M, en diferentes municipios se estaban fraguando, desde la ciudadanía, iniciativas municipalistas (CUP) inspiradas por un mismo espíritu: recuperar la política para la gente y poner las instituciones al servicio del bien común. El interés esencial no era representar unas siglas sino construir poder para la mayoría de la gente. Se sabía que era, en lo local, dónde la política estaba más cerca de la gente.

 En Las Rozas no íbamos a ser menos. No queríamos quedarnos fuera de esa convulsión “histórica” que recorría España y que suponía crear iniciativas populares capaces de conquistar, quizá
por vez primera, el acceso directo a las instituciones políticas; iniciativas dispuestas a encontrarse con otras y otros, a ser más movimiento social y menos partido político.

A la vista de las tremendas dificultades encontradas en otros municipios, nos debemos sentir orgullosos de la iniciativa de confluencia ciudadana alcanzada. La siempre deseable y casi utópica andadura en común no ha sido posible en una mayoría de municipios por la presencia de protagonismos que casan mal con la verdadera horizontalidad vecinal. Pero en Las Rozas lo hemos conseguido y podemos ser un ejemplo a seguir.

En el verano del año 2014 un grupo de vecinos comprometidos en diversos movimientos sociales activos en el municipio, decidieron crear una plataforma de vecinos y vecinas con el ánimo responsable de intervenir en política y trabajar para conseguir un pueblo mejor: más justo, más solidario, más eficiente, con más futuro. Este grupo de vecinos formaron la plataforma vecinal EL PUEBLO QUE QUEREMOS y estaban apoyados (pero NO FORMABAN PARTE, pues era sólo de ciudadanía particular) por grupos como el 15M, Equo, círculo de Podemos, IU, plataformas contra la privatización del Garzo, la Escuela de Música, Los Verdes, ampas, etc.

Después de algo más de un mes de fructíferas reuniones de trabajo, de buenas intenciones y mejor ilusión, se alcanzaron una serie de acuerdos de base, cuyos resultados se plasmaron en SEIS documentos que recogen las líneas maestras de la colaboración vecinal, del proyecto.

El momento más determinante fue cuando se decidió, por consenso como era habitual, crear una candidatura de unidad popular para presentarnos a las elecciones municipales de mayo de 2015. Un auténtico reto para un grupo de vecinas y vecinos progresistas en un pueblo tan conservador como Las Rozas.

Para nosotros era capital articular un programa electoral sugerente y atrevido pero, sobre todo,  “colaborativo”, hecho por la gente para la gente. Con este fin se crearon seis equipos abiertos a la participación de quien quisiera y con el fin prioritario de enriquecerse de sugerencias de los vecinos, asociaciones, empleados públicos, profesionales, etc. De esta forma, como la mejor expresión de la inteligencia colectiva, se configuró un programa que dejaba obsoletos los de los partidos  tradicionales, acostumbrados a oírse a sí mismos y replicarse.

Otro de los escollos superados fue la forma electoral con la que presentarnos. A diferencia de otros municipios en donde la forma contaminó el fondo, en nuestro caso desde el principio teníamos claro que la forma no era más que eso: el ropaje para la ocasión. Lo determinante para nosotros era el contenido del proyecto y poder acudir a las elecciones sin contratiempos que pusieran en riesgo tanta ilusión. La opción que en la plataforma se prefería, en general, era la de Agrupación de Electores, por su carácter claramente horizontal y abierto.

Sin embargo, por la dificultad extrema de conseguir las 1500 firmas en un plazo limitado y el evidente peligro que, de no alcanzarlas, suponía quedarse sin opciones electorales, decidimos estudiar las otras formas alternativas: el partido instrumental y la coalición de partidos, siempre de carácter INSTRUMENTAL.

Se consideró que lo más seguro era tener las dos opciones habilitadas para sortear contratiempos que nos dejarán fuera, pues era mucho lo que nos jugábamos: que los vecinos entraran a formar parte de la escena política en Las Rozas.

El partido se constituye sin problemas en acto público, se presenta ante la JEZ, pero justo el día anterior a vencer el plazo, se nos comunica que debemos subsanar ciertas “irrelevancias formales”. Nos queda algo más de una semana para presentarnos ante la JEZ. Muy arriesgado. Mucha ilusión que perder, mucho trabajo.

 La inteligencia colectiva y bienintencionada permitió no “estancarnos”, y se consensuó que la mejor opción formal era configurar una coalición electoral, puramente instrumental. Se trataría de un vehículo creado al efecto, en el que formalmente es firmado, para salvar el trámite, los partidos que apoyan a la plataforma (Equo, IU, Los Verdes…). Y en esa firma, se agota toda participación efectiva de los partidos en el devenir político de la plataforma y del grupo municipal que surgiera. Tras las elecciones, por tanto, la coalición queda aparcada “sin actividad” y el grupo municipal resultante queda ligado funcional y políticamente a dicha Asociación (con exclusividad), que será la que marque la política a desarrollar.

El Acuerdo de coalición es claro y preciso al derivar TODA la SOBERANÍA futura de la misma a favor de la plataforma, constituida ya como ASOCIACIÓN, llamada “EL PUEBLO QUE QUEREMOS”.

 En definitiva, tenemos un simple vehículo instrumental, llamado CONTIGO POR LAS ROZAS –antes GANEMOS pero de nuevo por seguridad optamos por cambiar-, cuyas papeletas (en las elecciones) no contienen más que ese nombre (ninguna mención a partido) y que iba a ser aparcado –como así fue- tras las elecciones, tomando las riendas de la acción política la Asociación ciudadana (EPQQ), cuyo máximo órgano es la Asamblea, formada por todos los inscritos, en donde la horizontalidad participativa, la ausencia de liderazgos, la rotación de responsabilidades y la revocación, son sus elementos esenciales.

Se realizan unas primarias abiertas, celebradas durante 3 días con dos mesas en la calle, en las que participan cerca de QUINIENTAS PERSONAS. Cualquier ciudadano inscrito en la plataforma podía ser elector y elegible. Se eligen así las 25 personas que, en modelo “cremallera”, compusieron la lista de CONTIGO POR LAS ROZAS. Y así, una plataforma vecinal pudo concurrir a las elecciones.

El resultado fue muy significativo al recibir un apoyo de 5.283 personas, lo que nos permitió constituir un grupo municipal con 3 concejales: CONTIGO POR LAS ROZAS. Éramos la tercera fuerza política del municipio.

Se abría un nuevo tiempo lleno de ilusión y responsabilidad. No podíamos defraudarlo. No podíamos defraudar a la mucha

gente que confío en nosotros y que espera ese cambio político y social que nuestro proyecto representa.

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