Se perfila una organización horizontal y sencilla como condición indispensable para conseguir la máxima eficiencia independientemente de los recursos de que se dispongan.

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En este sentido, los órganos de gobierno y representación de la Asociación son dos: la Asamblea General y la Comisión de Coordinación.

  • La Asamblea General es el órgano supremo de gobierno de la Asociación y estará integrada por todos los asociados. Como tal, será en Asamblea como se tomen todas las decisiones de trascendencia de todo orden: política, social, organizativa, mediática.
  • La Comisión de Coordinación es el órgano de representación que gestiona y representa los intereses de la Asociación de acuerdo con las disposiciones y directivas de la Asamblea General. En la práctica se encarga del impulso de la acción social siempre bajo la autoridad de la Asamblea General. Sus puestos, elegidos por votación en la Asamblea, son renovados bianualmente.

En cuanto a la representación legal de la Asociación a todos los efectos, patrimoniales y procesales, en juicio o fuera de él, les corresponde a los miembros de la Comisión de Coordinación de forma MANCOMUNADA en grupos de TRES coordinadores indistintamente.

Más allá de estos dos órganos permanentes, se cuenta con responsables en tesorería (individual) y en comunicación (equipo de trabajo rotatorio). Este último se encarga funcionalmente de mantener la WEB y las redes sociales, siempre impulsadas con la necesaria colaboración colectiva.

Organización para la ACCIÓN

Estamos convencidas de que la mejor manera de dar sentido y eficacia a nuestro compromiso como asociación comprometida por el cambio y hacia la promoción de una ciudadanía más participativa y responsable supone no dejar de ser lo que, desde los orígenes, hemos sido: un movimiento social.

Ser “movimiento o iniciativa” implica antes que nada ACTUAR. Estar en la calle para conocer necesidades y escuchar ideas, buscar entre todos y todas soluciones y propuestas e impulsar su implantación y desarrollo.

Con este fin, consideramos que la mejor forma organizativa, hoy por hoy, pasa por que sean las ACCIONES que se pongan en marcha las que definan de la manera más eficiente nuestros recursos humanos. En lugar de disponer de forma estática y previa una estructura funcional, preferimos organizarla en función de la necesidad que plantee la “acción” propuesta.

De esta forma sabremos que, en todo caso, cada “acción” será atendida desde la mejor disposición.

Cuando alguien propone una ACCIÓN y se decide colectivamente acometerla, se crea un equipo de trabajo que contará con una persona COORDINADORA, encargada del impulso de la acción, y con tant@s colaborador@s como quieran ofrecerse.

Con este sencillo planteamiento organizativo, se persigue dotar de máxima eficacia a nuestras posibilidades funcionales.

 

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