… y Calidad Democrática: “Medidas de Progreso”

 

El sábado 1 de julio, en la plaza del ayuntamiento de Las Rozas tuvo lugar un encuentro vecinal, auspiciado por la asociación de vecinos EL PUEBLO QUE QUEREMOS (EPQQ), con el fin de conocer la salud democrática de nuestro ayuntamiento y su eficacia gestora.

Decía Platón que “el precio de desentenderse de la política es el ser gobernado por los peores hombres” o dicho con palabras menos lesivas, dejarse gobernar sin preocuparse es garantía de mal gobierno, por ineficacia seguro, cuando no por corrupción, como bien sabemos en estos lares.

En nuestra democracia representativa la trampa más solvente (o envolvente) que explica que no seamos gobernados “por los mejores” es creer que “preocuparse” es votar cada 4 años. Grave irresponsabilidad que no dejamos de pagar una amplia mayoría.

Como por ahora la democracia directa vuela por los derroteros de la utopía, a la ciudadanía nos queda bien la sumisión cuatrienal o bien inventar procesos de seguimiento y control que nos informen de la diligencia gestora de sus representantes al atender el interés colectivo del municipio.

Con este propósito “creativo” de participación EPQQ convocó a las vecinas y vecinos que deseasen participar de un proceso abierto así como a los CINCO grupos municipales. El grupo de C’s, que desde el primer momento expresó su interés por el trabajo realizado, al conectar precisamente con una de sus mociones “aprobadas pero incumplidas” sobre cumplimiento de los acuerdos, se disculpó por coincidir el encuentro con otro orgánico suyo. Fue el grupo de CONTIGO el único asistente, mostrando un interés claro y responsabilidad por colaborar con los vecinos para buscar, entre todos, alternativas que mejoren el lamentable panorama gestor.

Tras una breve reseña de los principales fines sociales que mueven a EPQQ se pasó a exponer los resultados del informe elaborado por la propia asociación (puede consultarse en su web www.elpuebloquequeremos.org), con datos de los grupos municipales. El informe analiza el cumplimiento de las mociones presentadas, como indicador de eficacia gestora del gobierno municipal y la salud democrática del municipio. Bajo nuestro modelo representativo, cuando un grupo municipal presenta una moción para debate y propone unos acuerdos, se supone que son muchos los vecinos y vecinas que apoyan esa propuesta. Si además la moción y sus acuerdos son aprobados por la mayoría del Pleno se entiende que es la mayoría de los vecinos y vecinas quienes desean que esa propuesta se realice. Esa es su decisión soberana.

Pues bien, de los 205 acuerdos alcanzados y APROBADOS por el Pleno en los dos primeros años de esta legislatura (2015/16), que se supone que no sólo son interesantes sino que además son posibles, sólo 35 han sido cumplidos. ¡Un 17%!. Exigua eficacia la del equipo de gobierno. Fugaz representatividad.

Los resultados son estos y son demoledores máxime cuando se combinan con el reconocimiento de algún grupo municipal que, con cierta inercia que asusta, dice no estar seguro de los acuerdos instados por ellos huérfanos aun de cumplimiento y, en especial, con la conciencia de que el mayoritario e insultante incumplimiento de los acuerdos no puede ser denunciado ante instancia judicial u orgánica alguna, esperando en el mejor de los casos una respuesta política de reconvención.

Tras la exposición de los datos objetivos del informe y superadas las lógicas expresiones de frustración el micrófono circuló entre los asistentes, en un intercambio constructivo de medidas y alternativas, para enmendar de forma urgente tanta incompetencia consentida, tanto desgobierno. Dos fueron las propuestas mejor estructuradas que se decidieron compartir con los grupos municipales para su mejor articulación:

  • Crear un Observatorio vecinal independiente, bien informado que controle el estado de las mociones y acuerdos y proponga medidas de impulso.
  • Disponer, en la web del ayuntamiento, de información fidedigna del estado y desarrollo de cada acuerdo y de las razones que demoren su cumplimiento

Poner en marcha tan sencillas medidas, ni costosas ni complejas, serían una inequívoca muestra de interés para superar una disfunción real.

Quizá existan razones para que semejante grado de incumplimiento se justifique. Pero la ciudadanía, y sus mismos representantes, las desconocen, lo que significa un nivel de democracia muy precario. Esperemos que haya voluntad del gobierno para mejorarlo, pero hay que ayudarlo…

Por Ulises para El Pueblo Que Queremos (opinión)

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