Lo que vemos en Presas podría haber sucedido, de hecho, según descubrimos durante nuestra labor de documentación, sucedieron cosas parecidas muchas veces en nuestro país, en un tiempo felizmente pasado, pero no hace tantos años: la función ha sido vista por personas que vivieron aquellos momentos y circunstancias parecidas. Su emoción ha sido la nuestra. Nuestro homenaje es para ellos y, sobre todo, para ellas.

Pero no debemos dejar de pensar que lo que sucedió en el pasado puede repetirse: basta con que la ciudadanía haga dejación de su responsabilidad, basta con que el desencanto, el cinismo, combinados con la ignorancia y la pérdida del espíritu cívico, dejen paso a esos salvadores y padres de la patria que, finalmente, se convierten, casi indefectiblemente, en sus verdugos y violadores.

Si algunas veces tengo dudas sobre la utilidad de mi oficio, ocasiones como esta las disipan. Necesitamos el Arte, porque nos hace mejores, porque nos descubre o recuerda aspectos de la vida, nos ayuda a comprender y conocer. Nos hace disfrutar y al mismo tiempo nos pulsa cuerdas profundas del espíritu. Creo que Presas como espectáculo, como suma del generosísimo esfuerzo de un amplio grupo de personas, justifica esa denominación: Arte Verdadero.”

Ignacio del Moral

Presas pone voz a todas las mujeres que lucharon por la libertad y contra el fascismo. Mujeres anónimas que fueron detenidas, recluidas, vejadas y asesinadas en las cárceles franquistas. La historia transcurre en una prisión cualquiera de la época dirigida por monjas que sometían a las detenidas a constantes humillaciones y a una disciplina militar.

Ernesto Caballero  profesor de la Real Escuela Superior de Arte Dramático, RESAD. Hace unos años encargó un texto para la representación de fin de curso a Ignacio del Moral porque no encontraba una obra que se adaptara a trece mujeres y cinco hombres, los alumnos que debían interpretarla para fin de curso.

Las actrices protagonistas de la representación son un grupo de mujeres cuya única esperanza de libertad es la visita de un alto cargo de la iglesia a la prisión donde se espera que indulte a una de ellas. Todas están recluidas por diferentes “delitos”. Por ser comunistas, anarquistas, robar un kilo de naranjas para comer, por ser putas o pobres. Mujeres preñadas a quienes le son arrebatados de las entrañas sus hijos para entregarlos a militares y ricos afines al régimen. Mujeres que se suicidan, otras que mueren víctimas del frío y el hambre y algunas que vienen de otras cárceles y han visto morir a sus compañeras.

En la obra se refleja una realidad muy dura. Ellas son las protagonistas y se va revelando la tragedia de cada una de las trece reclusas. Las monjas representan el vivo papel represor y cómplice de la iglesia con el franquismo. Las religiosas sostienen que es justa la condena porque es Dios quien castiga, juzga y decide. Entonces, entre los años 40 y 50, como dice el autor “toda España era una cárcel”.

Es una representación muy emotiva que nos recuerda una realidad contada también por otras mujeres como Juana Doña que pasó muchos años en prisión, sobrevivió al fusilamiento de su marido y la muerte de su hija y escribió Desde la noche y la niebla y Gente de abajo. Asimismo, la escritora Dulce Chacón dejó impreso el testimonio de otras tantas luchadoras en La voz dormida.

Presas es una obra de teatro comprometido que hace justicia con la memoria de tantas mujeres que resistieron para defender la libertad. En esta ocasión, es interpretada por mujeres y hombres de la escuela de teatro de avanzado de Las Rozas. Es una apuesta arriesgada y desgarradora en su interpretación. Un buen motivo para pasar una tarde de miércoles viendo esta obra, que pudo pasar en un pasado no muy lejano y quizá pudiera repetirse de nuevo…

Centro Cultural Pérez de La Riva

C/Principado de Asturias 28

Miércoles 22 de febrero

20:00 horas 

Entrada Gratuita hasta completar aforo

La escuela de Teatro YLLANA bajo la dirección de Laura Barba, Guión: Ignacio de Moral e Ignacio Moral, apuestan por la representación de esta inquietante obra basada en hechos que pudieron transcurrir en una cárcel de mujeres en los años 40, quizá primeros de los 50, en alguna provincia española.