El grado de confianza que sienta la ciudadanía hacia su gobierno y administración es el elemento clave para calificar una sociedad como democrática

Los ciudadanos esperan que los servidores públicos, a los que han elegido, no defrauden la confianza depositada sirviendo a la comunidad con equidad y administrando los recursos comunitarios de forma honesta y eficaz.

La ética se convierte así en el soporte indispensable en la que fundamentar esa confianza.

Es evidente que son muchas las razones, los motivos fundados que, desde diferentes administraciones públicas, se han dado para erosionar de forma grave tal confianza ciudadana, esencia de la Democracia. Asistimos a un declive en la credibilidad de políticos, gestores e instituciones públicas, que trae como consecuencia inmediata una desafección cívica, un menosprecio reprobatorio de la ciudadanía no sólo hacia los gobernantes, si no hacia la clase política en general y una impresión generalizada de déficit democrático.

Desde EPQQ entendemos que desatender esta realidad sin hacer por poner remedio y recuperar una confianza perdida sería cuando menos poco responsable

Y es, sin duda, en el ámbito local, gracias a la proximidad gestora de lo cotidiano, dónde cobran inmediata repercusión, mayor efecto, los esfuerzos por volver a conectar al servidor público con el administrado, para impulsar la relevancia de la política como asunto de todos, de interés público. Es, por tanto, una oportunidad de responsabilidad que el Ayuntamiento de Las Rozas no debe dejar pasar para poner los medios que favorezcan una mejor sintonía con la ciudadanía y recuperar su confianza. Y es con este propósito por lo que desde nuestra asociación estimamos necesario consensuar un Código “de buen gobierno” que represente el compromiso sincero, no sólo del equipo de gobierno sino también del resto de grupos municipales, de que en el ejercicio de sus funciones cumplirán en todo caso sus obligaciones legales, sino que, además, su actuación se inspirará y tendrá por guía unos principios éticos y de conducta que los haga ejemplarizantes, y supongan una referencia social a tener en cuenta por la ciudadanía.

Las Rozas es un municipio moderno, dinámico y de virtudes democráticas donde sus vecinos y vecinas merecen poder exigir a su Administración una gestión de calidad más allá del estricto respeto a la ley, que ofrezca los mejores servicios públicos, que propicie un clima adecuado de convivencia comunitaria que contribuya a un idóneo desarrollo personal, social y cultural.

Hacer bien este Código pasa por ser capaz de representar las diferentes sensibilidades “éticas” de nuestro municipio. La redacción de un documento de estas características exige, para ser plural, de un consenso tanto político como técnico, al tiempo que social.

Desde la mejor diligencia ética aunemos esfuerzos y cumplamos con nuestra responsabilidad.