¿Cómo podemos reactivar el sector del libro? por Espacio Cultura

Asistimos a un momento histórico extraordinariamente inaudito de incierta evolución general. La irrupción de la pandemia y el inevitable frenazo en seco del sector editorial obliga de manera perentoria a repensar su modelo.

Fuente: Diagnóstico Cultura

Autoras Lázaro Santano | Merche García-Jiménez 

Iñaki y Frenchy Ilustradores

Asistimos a un momento histórico extraordinariamente inaudito de incierta evolución general. La irrupción de la pandemia y el inevitable frenazo en seco del sector editorial obliga de manera perentoria a repensar su modelo.

El calambre que descolocó todo exige, nos exige, la generación de nuevas fórmulas, colaboración creativa entre los distintos agentes culturales del ecosistema del libro y enfrentarnos con denuedo al paralizante y ensimismado efecto Einstellung que nos hace enfrentarnos una y otra vez a los problemas utilizando en bucle las mismas soluciones que no funcionaron otras veces y que obstruyen decisivamente la aparición de ideas alternativas.

Son muchas las iniciativas ad hoc puestas en marcha y todas ellas sumarán pero nadie puede vaticinar si serán suficientes para aguantar las arremetidas de la crisis y la más que presumible caída del consumo cultural.
Para conocer de primera mano un diagnóstico más cercano de la situación hemos charlado con nueve editoriales independientes comprometidas y hemos preguntado qué tipo de acciones pueden ponerse en funcionamiento para afrontar la inaplazable reactivación de toda la cadena del libro.
Vaya por delante nuestro agradecimiento por su implicación y las fabulosas ideas aportadas.
Compren libros. Regalen libros. Lean libros.

ALPHA DECAY. Editorial independiente barcelonesa de narrativa y ensayo desde 2004 que va más allá de las formulas preestablecidas. En 2020 estrenamos nueva línea de cómic (Alpha Cómic). 

1. ¿Qué diagnóstico hacéis de la situación del sector editorial?

La situación del sector editorial siempre ha sido frágil y precaria, sobre todo para las editoriales independientes. Tenemos que luchar día a día para elaborar un catálogo que sea atractivo para todos los lectores y que haga que confíen en nuestras novedades y vayan a las librerías a por ellas. Esperamos poder salir de esta crisis inesperada gracias a la ayuda de todos los agentes culturales y sobre todo gracias a la ayuda que siempre nos brindan las librerías. Aun así, será difícil hacerlo si no llegan ayudas y medidas por parte del ministerio de cultura que alivien la situación. Esperamos, y quizá estamos siendo más optimistas de la cuenta, que en esta crisis no pase como en crisis pasadas y vuelva a dejarse a la cultura atrás.

La situación del sector editorial siempre ha sido frágil y precaria, sobre todo para las editoriales independientes. Tenemos que luchar día a día para elaborar un catálogo que sea atractivo para todos los lectores y que haga que confíen en nuestras novedades y vayan a las librerías a por ellas.

|ALPHA DECAY|

 

2. ¿Qué medidas/iniciativas creéis necesarias para amortiguar/superar el impacto de la crisis?

Creemos que las librerías han hecho una labor magnífica durante estos dos meses de confinamiento. Han mantenido su actividad en redes sociales, han puesto en marcha charlas con autores, concursos y han seguido recomendando libros. Y esa es una gran iniciativa para mantener vivo el interés por parte de los lectores. También sería interesante que, como ya hemos adelantado en la respuesta anterior, se pusieran en marchas ayudas por parte del ministerio de cultura que aliviaran la situación de las editoriales y del resto de agentes, librerías, bibliotecas… El fomento de la lectura debería ser una de las prioridades, también las ayudas económicas al sector, por supuesto.

India, 2016. Giuseppe, Sara y Alfonso, subidos a un rickshaw de Chennai, deciden que lanzarán en algún momento de sus vidas una editorial de lo que los une: lo italiano en general y la literatura en particular. Lo que comenzó en broma toma forma en enero de 2018, cuando nace Altamarea Ediciones. Madrid, abril de 2018. Se publican los primeros libros de Altamarea, que hoy propone cuatro colecciones distintas: Narrativa italiana del S XX, Ensayo, Sotavento y Piccolini.

1. ¿Qué diagnóstico hacéis de la situación del sector editorial?

El sector está sumergido en una profunda crisis que amenaza con revolucionar el mercado de los libros. Ante el cierre temporal (y en algunos casos definitivo) de muchas librerías, y la previsible reducción del nivel adquisitivo de la sociedad española, se prevé una notable disminución de novedades y pérdida de puestos de trabajo. Muchas de las apuestas de temporada fracasarán, y las editoriales pequeñas e independientes, sin estructura ni capacidad financiera, es posible que no salgan de esta, en perjuicio de la oferta cultural española.

Proteger la diversidad editorial nos parece hoy más importante que nunca. |ALTAMAREA|

2. ¿Qué medidas/iniciativas creéis necesarias para amortiguar/superar el impacto de la crisis?

Debe apoyarse la venta de ejemplares para que la facturación del sector no se desplome radicalmente, y las editoriales dispongamos de más tiempo para adaptarnos a los nuevos tiempos. Esto incluye la adquisición de ejemplares por parte de bibliotecas e instituciones educativas, la multiplicación de las ayudas a la traducción y el aplazamiento o suspensión de pagos tributarios. La línea de créditos ICO ha sido un acierto, aunque habría que ofrecer también ayudas de otro tipo, y sobre todo diversificarlas entre las editoriales más pequeñas. Proteger la diversidad editorial nos parece hoy más importante que nunca.

consonni es una editorial con un espacio cultural independiente en el barrio bilbaíno de San Francisco. Desde 1996 producimos cultura crítica y en la actualidad apostamos por la palabra escrita y también susurrada, oída, silenciada, declamada; la palabra hecha acción, hecha cuerpo. Desde el campo expandido del arte, la literatura, la radio y la educación ambicionamos afectar el mundo que habitamos y afectarnos por él. Escrito en minúscula y en constante mutación, consonni es una criatura andrógina y policéfala, con los feminismos y la escucha como súperpoderes. Nos la jugamos en las distancias cortas. Partiendo de la economía social y solidaria y de una comunidad de proximidad, apoyamos y amplificamos talento creativo local e internacional.
1. ¿Qué diagnóstico hacéis de la situación del sector editorial?

Esta es una crisis mundial que queramos o no, nos está afectando a todas. También al sector editorial y mucho aunque quizás menos o de forma diferente que a otros sectores de la cultura como las escénicas o el arte contemporáneo que se basan más en el cuerpo y el contacto.

De forma totalmente inesperada han cerrado las librerías, se han cancelado las ferias, el mes de abril se ha esfumado, se han detenido las impresiones y la distribución de novedades. Este parón mundial está sin embargo soportado por cuerpos en un movimiento frenético para poder hacer frente a esta situación tan excepcional. Cuerpos exhaustos que sostienen las pequeñas editoriales y librerías independientes tramitando ERTES y pidiendo préstamos a entidades bancarias que creen bastante poco en la sostenibilidad económica de la cultura. Tampoco se están tomando medidas desde el gobierno central o desde las comunidades autónomas. Además estamos en una situación de incertidumbre en la que un segundo rebrote y otro confinamiento sería algo difícil de afrontar. Los grandes sellos tienen más músculo para hacer frente a todo esto pero las pequeñas editoriales y librerías lo tenemos más complicado. Por eso es esencial hoy poner en valor el trabajo de los libreros y libreras y el de los editores y editoras al frente de sus oficios, al frente de proyectos independientes o más bien interdependientes.

Y si bien la situación es dramática también nos está llevando a escenarios positivos que antes no se daban igual. Por ejemplo hay ciertas actividades online que están generando gran expectación y la audiencia, el público, más que nunca se vuelve mundial, hay presentaciones de libros multitudinarias. También ha sido positivo que durante el confinamiento parece que ha aumentado el hábito de lectura y en muchos casos, nos ha ayudado a desconectar de las pantallas y mantener la cordura. Además la respuesta del público acudiendo a las librerías está siendo conmovedora. Pero hay que ver si es una vuelta sostenible.

Además la distancia social y la incertidumbre ha propiciado otra proximidad en redes de barrio o redes profesionales. Estamos tomando las calles desde nuestras ventanas y pantallas.

Esta crisis mundial nos ha puesto ante las cuerdas y muestra una imagen caricaturizada de cada cual. Se amplifican las actitudes egoístas o altruistas de las personas u organizaciones. |consonni|

Un funcionamiento deseable en este sector editorial, o en la sociedad en general, pasará por escucharnos y coordinarnos. Por eso estamos en conversaciones con diferentes editoriales para poner en valor el trabajo de la edición independiente que no pertenece a ningún sello y hacerlo de manera conjunta. Estamos en momentos extraños y como decía Marta Sanz en Carne Cruda hace unos días, es difícil adivinar el tono y hasta con la mejor de las intenciones se puede meter la pata. Por eso insistimos que es importante pensar y actuar de forma colectiva y poner en valor la cadena del libro. Mantener conversaciones con editoriales, pero también con librerías, distribuidoras y autores y autoras para compartir afectos, impresiones y estrategias. Esta crisis mundial nos ha puesto ante las cuerdas y muestra una imagen caricaturizada de cada cual. Se amplifican las actitudes egoístas o altruistas de las personas u organizaciones. Como sostiene Donna Haraway ahora más que nunca es importante pensar e imaginar juntas. Y para ello necesitamos una cultura diversa y rica, más allá de monopolios y de grandes plataformas digitales.

2. ¿Qué medidas/iniciativas creéis necesarias para amortiguar/superar el impacto de la crisis?

La solución como siempre pasa será colectiva. Nos debemos organizar. Esta crisis debería demostrarnos que debemos poner la vida en el centro, cosa que nos recuerdan nuestros hogares reconvertidos en centros educativos y culturales. Pero al mismo tiempo, en muchos casos, hay gente empeñada en volver a una normalidad inexistente y en no atender a la reproducción social que una vez más está recayendo en mujeres que somos además las que más trabajamos en cultura.

La solución como siempre pasa será colectiva. Nos debemos organizar. |consonni|

Sería deseable que se dieran ayudas concretas y específicas por parte de comunidades autónomas y del gobierno central para el sector editorial. Que hubiera reuniones con el sector editorial para escucharlo y tomar decisiones a su medida. También podría ser deseable que se dieran compras por parte de las bibliotecas a pequeñas librerías con un compromiso de comprar también a pequeñas editoriales.

Somos varias las editoriales que desde el comienzo de nuestra andadura tenemos la intención de no publicar más de lo que consideramos es sostenible y no superar un tope para poder mantener la calidad y mimo casi artesanal con el que hacemos los libros. Es importante poner esto en valor para concienciar a lectores y lectoras. |consonni|

Por otro lado, al igual que el resto de sectores culturales o de la sociedad en general, el sector editorial estaba sometido a un exceso de sobreproducción. Los grandes sellos pueden copar el mercado de novedades y eso deja poco margen de reacción para las más pequeñas. Y es importante reflexionar sobre ello y sería fabuloso parar de sobrepublicar. En ese sentido, somos varias las editoriales que desde el comienzo de nuestra andadura tenemos la intención de no publicar más de lo que consideramos es sostenible y no superar un tope para poder mantener la calidad y mimo casi artesanal con el que hacemos los libros. Es importante poner esto en valor para concienciar a lectores y lectoras. No es sustancial leer un libro sino lo que aprendemos de él y como actuamos después. Por eso es fundamental concienciar sobre la trascendencia de donde y cómo se produce ese libro y de cómo y donde podemos adquirirlo para que poder reforzar al sector. En nuestras librerías de barrio, en todostuslibros.com o libelista.com o en las webs de las editoriales independientes por ejemplo.

 Contraseña nace con la intención de dar forma a un catálogo en el que convivan tanto obras inéditas o editadas hace mucho tiempo de autores muy conocidos por el lector español (Henry James, Edith Wharton, Alexandre Dumas o E.T.A. Hoffmann, entre otros) como obras de autores que permanecen inéditos en España. Aunque nos sentimos orgullosos de todos los libros que hemos preparado, son estos últimos los que creemos que justifican nuestra presencia en las librerías. 

Un aspecto que queremos destacar por cuanto creemos que va a permitir que nuestra editorial se distinga enseguida es el hecho de que todas las cubiertas van a llevar una ilustración realizada ex profeso por un ilustrador de renombre. 

1. ¿Qué diagnóstico hacéis de la situación del sector editorial?

Menuda pregunta… Sin duda, el sector editorial español en la actualidad tiene un aspecto positivo: el gran número de editoriales que existen (lo que conlleva que se publique un gran número de títulos al año). El panorama es muy rico, variado e interesante. La diversidad de propuestas editoriales permite que en este momento lleguen a las librerías títulos o autores que —suponemos— en otros momentos era muy difícil que estuvieran al alcance de los lectores españoles por tratarse de apuestas arriesgadas y, a priori, de poca rentabilidad económica. Las ventas que para una editorial grande e incluso mediana pueden ser irrisorias no lo son cuando hablamos de editoriales pequeñas, como la nuestra.

Evidentemente, esta situación supone para las librerías, las propias editoriales y los medios de comunicación al mismo tiempo un problema, pues tiene como consecuencia una sobresaturación del mercado, que, al parecer, se ha convertido en uno de los temas de nuestro tiempo —aunque es algo que viene de largo—, del que se habla mucho, pero al que nadie parece saber dar solución —nosotros tampoco, que conste.

2. ¿Qué medidas/iniciativas creéis necesarias para amortiguar/superar el impacto de la crisis?

Cualquier medida que permita a los trabajadores, autónomos y empresarios afectados por la situación superar lo antes posible la crisis redundará en favor del sector del libro, dado que, al final, lo que más nos ayudará a la larga a las librerías y a las editoriales es, sobre todo, que la gente compre libros, y muchos. |CONTRASEÑA|

Creemos que, como en tantos otros ámbitos, la superación de la crisis pasa por una implicación decidida de las distintas administraciones (estatal, autonómica, provincial, municipal, comarcal). ¿De qué forma? Aumentando las partidas para la compra de libros para bibliotecas; haciendo hincapié en los planes de fomento de lectura; aumentando la cuantía de las ayudas a la edición; poniendo en marcha un plan de apoyo a las pequeñas librerías (en el marco de un plan de apoyo al pequeño comercio). Por supuesto, cualquier medida que permita a los trabajadores, autónomos y empresarios afectados por la situación superar lo antes posible la crisis redundará en favor del sector del libro, dado que, al final, lo que más nos ayudará a la larga a las librerías y a las editoriales es, sobre todo, que la gente compre libros, y muchos.

DE CONATUS es una editorial que publica autores con voces singulares, libros que crean experiencias nuevas. 

En DE CONATUS entendemos la lectura como una forma de ampliar nuestro mundo, nunca como una evasión. Leer es una actividad artística que nos hace más conscientes y más activos. Nuestro nombre llegó al entender la lectura como un vehículo para que cada uno descubra su fuerza innata, su conatus. 

1. ¿Qué diagnóstico hacéis de la situación del sector editorial?

La crisis del covid19 ha dejado en evidencia la fragilidad de la cadena de comercialización del libro, pero esa fragilidad es fruto de una crisis causada por el hecho de que los grandes grupos editoriales producen más libros que lectores dispuestos a comprarlos. Podemos asegurar que hay más oferta que demanda y que esa oferta está basada en criterios empresariales y no de calidad. 

Los grandes grupos editoriales producen más libros que lectores dispuestos a comprarlos. |DE CONATUS|

2. ¿Qué medidas/iniciativas creéis necesarias para amortiguar/superar el impacto de la crisis?

Lo que nosotros proponemos es crear más demanda, es decir, más lectores. Y la única manera de aumentar lectores es un plan de fomento de la lectura que tenga por objetivo el desarrollo de las capacidades lectoras. 

Resulta indispensable que la educación promueva el aprendizaje de la literatura como un arte, al mismo nivel que la música, la plástica o el teatro. Los alumnos tienen que entender cómo se construye un texto literario para poder leer no literalmente sino literariamente. 

Las editoriales, a través del Ministerio de Educación, pueden ofrecer sus catálogos a los centros educativos, no solo a los departamentos de literatura, sino  también a los de ciencias y humanidades. Los programas educativos en todos los niveles, desde Primaria hasta la Universidad, podrían seleccionar  una serie de títulos en base a criterios de calidad literaria, interés científico o histórico y no de entretenimiento. Cada editorial puede ofrecer recursos para ese aprendizaje de lectura creativa:  visitas del autor a los centros educativos, material audiovisual, guías de lectura y sobre todo, formación del profesorado. Los libros seleccionados, con un máximo de 5 por editorial, podrían recibir una subvención para la producción. 
Es necesario replantear el concepto de lectura. Cuando todo el mundo sea capaz de leer un libro literario es cuando libremente podrá elegir un libro de simple entretenimiento. Mientras eso no ocurra, los grandes grupos editoriales seguirán editando libros bajo criterios empresariales.
|DE CONATUS|
Se pueden pensar muchas fórmulas, lo importante sería llegar a un acuerdo de todo el sector del libro con el Ministerio de Educación para fomentar la lectura creando lectores capaces de seleccionar libros por su calidad. Para eso es necesario replantear el concepto de lectura. Cuando todo el mundo sea capaz de leer un libro literario es cuando libremente podrá elegir un libro de simple entretenimiento. Mientras eso no ocurra, los grandes grupos editoriales seguirán editando libros bajo criterios empresariales, es decir, un gran número de libros que compensen económicamente por su simple colocación en el mercado, sin atender al lector final.

crisis sector editorial libros

Los artífices del contenido de estos comprimidos culturales somos Gonzalo Izquierdo y Alberto Rodríguez, dos periodistas que en 2014 se embarcaron en la creación de una editorial independiente movidos por su amor por la literatura. Dos Bigotes está especializada temática LGTBIfeminismo y género. Nuestro objetivo no es excluir a nadie, sino todo lo contrario: creemos que la buena literatura interesa a todo tipo de lectores, más allá de cuestiones de género o identidad sexual.

1. ¿Qué diagnóstico hacéis de la situación del sector editorial?

Al igual otros muchos sectores, el sector editorial ha sido golpeado con dureza por la crisis del coronavirus. Librerías cerradas durante meses, publicaciones aplazadas, eventos cancelados o en el aire… Una situación imposible de prever que ha dado al traste con los planes de todas las personas que participan en la cadena del libro: autores, editores, libreros, distribuidores, diseñadores, etc. Si tenemos en cuenta que estamos hablando de un sector ya de por sí bastante precario, las consecuencias de la pandemia son ahora mismo difíciles de calcular. Es un momento de incertidumbre cuya evolución tendremos que ver en los próximos meses.

Pensamos que esta crisis se podría aprovechar para cambiar algunas dinámicas que lastran el sector —el exceso de novedades, la corta vida que tiene la mayoría de los libros o el monopolio de los grandes grupos—, aunque no estamos seguros de que vaya a ser así.

|DOS BIGOTES|

2. ¿Qué medidas/iniciativas creéis necesarias para amortiguar/superar el impacto de la crisis?

Cada uno de los agentes del sector editorial ha tratado de sobrellevar una situación tan excepcional como esta de la manera que ha creído conveniente. Está claro que no ha habido unidad de criterios, que las posiciones han sido muy dispares, en ocasiones opuestas. Ojalá que en este nuevo tiempo que se abre ante nosotros pudiéramos establecer un diálogo fluido entre editoriales, librerías y distribuidoras, ver qué necesidades tiene cada una de las partes y cómo podemos colaborar entre todas. Pensamos que esta crisis se podría aprovechar para cambiar algunas dinámicas que lastran el sector —el exceso de novedades, la corta vida que tiene la mayoría de los libros o el monopolio de los grandes grupos—, aunque no estamos seguros de que vaya a ser así. Iniciativas particulares pueden paliar un poco la situación, pero hace falta remar en la misma dirección. Respecto a iniciativas más concretas, y más allá de medidas económicas a corto plazo, recibiremos con los brazos abiertos cualquier propuesta que busque aumentar el número de lectores en nuestro país y que ponga en valor la importancia que tienen los libros en nuestra cultura. Sería una buena noticia que se materializaran las inversiones para que las bibliotecas públicas puedan adquirir libros, por ejemplo.

PRETEXTOS ARTÍCULO DIAGNÓSTICO CULTURA

Fundada en Valencia en 1976, la Editorial Pre-Textos viene ofreciendo de manera independiente, al lector en lengua española, tanto las obras imprescindibles de la literatura y el pensamiento, como las de los nuevos jóvenes talentos. En 1997 obtuvo el Premio Nacional del Ministerio de Cultura a la labor editorial.

La editorial cuenta con un catálogo compuesto por 1.500 títulos publicados en sus distintas colecciones  y en él pueden encontrarse muchos de los autores contemporáneos más significativos en el ámbito de la narrativa, el ensayo y la poesía.

1. ¿Qué diagnóstico hacéis de la situación del sector editorial?

Sería mentira decir que la situación actual del sector es buena teniendo en cuenta que se han suspendido varias ferias del libro y que la mayoría de librerías continúan cerradas, al igual que las imprentas, lo que nos ha obligado a casi todos los editores a posponer la salida de novedades.

Lo que la crisis del coronavirus nos ha puesto sobre todo ante los ojos, de manera palmaria, es que hay que desacelerar en todos los procesos de producción para el bien de nuestro mundo. |PRE-TEXTOS|

2. ¿Qué medidas/iniciativas creéis necesarias para amortiguar/superar el impacto de la crisis?

La incertidumbre es grande. Es cierto que durante esta crisis hemos utilizado más las redes sociales -a la fuerza ahorcan-, pero cuando se estabilice algo esto y la gente pueda volver a las librerías y se puedan celebrar más ferias del libro, todos recuperaremos espacio. La experiencia del coronavirus ha tenido también aspectos positivos, todo hay que decirlo; entre otras cosas se ha recuperado, por ejemplo, ese silencio tan necesario para cualquier tipo de lectura y se ha convertido en superventa un libro sobre los libros, el de Irene Vallejo en Siruela. Pero lo que la crisis del coronavirus nos ha puesto sobre todo ante los ojos, de manera palmaria, es que hay que desacelerar en todos los procesos de producción para el bien de nuestro mundo. La actual crisis ha puesto también de manifiesto una serie de pequeñas crisis que ya existían en el propio sistema. Estos aspectos y algún que otro más nos ayuda a no ser del todo pesimistas. 

Desde nuestros inicios la búsqueda de lo insólito, lo extravagante, lo poco conocido y, en definitiva, lo curioso, ha movilizado y dirigido la elección de nuestros libros. Los primeros pasos de Sans Soleil son, de hecho, muy elocuentes. Arrancamos con un libro sobre Gianni Toti, tal vez uno de los creadores más heterodoxos y fascinantes de los últimos tiempos y, en proporción inversa a su genialidad, menos conocidos. A ello le siguió una recopilación de fotografías sobre el arte funerario popular de Ecuador, donde dimos rienda suelta a uno de los temas que más nos ha acompañado desde entonces: los misterios de la muerte.

Y así discurrieron los años, entre libros fascinantes, transitando con la editorial a cuestas por las ciudades de Barcelona, Buenos Aires y Vitoria-Gasteiz hasta que, después de tanto deambular, finalmente recalamos en el recóndito y mágico monasterio de Estíbaliz. Allí fue donde tuvimos nuestra última revelación, aquella que confirmó el sentido de todos los pasos anteriores. Una fría mañana de invierno, con el cerro de Estíbaliz cubierto de nieve, apareció en nuestra sede una minúscula gatita temblorosa y asustada. Se había producido nuestra particular cuadratura del círculo: la curiosidad no había matado al gato, no, lo había salvado.

1. ¿Qué diagnóstico hacéis de la situación del sector editorial?

Por un lado, creemos que el panorama editorial actual vive un magnifico momento, con docenas de editoriales independientes surgidas en esta última década que ofrecen una tremenda bibliodiversidad, y cuyos catálogos resultan admirables. Sin embargo, esta oferta de grandísima calidad no se corresponde con una demanda equivalente, lo cual genera una alta inestabilidad. Estamos, por tanto, ante un sector rico pero muy frágil, algo que ha quedado evidenciado estos últimos meses, al detenerse bruscamente toda la cadena del libro y verse comprometidas fechas tan importantes como Sant Jordi o las ferias del libro programadas. 

Esperamos que esta crisis sirva para evidenciar las carencias de un modelo que primaba la cantidad por encima de la calidad, con unos ritmos excesivamente acelerados, y que las editoriales que desde un principio venimos apostando por editar menos y mejor sepamos trabajar conjuntamente con todo ese tejido de pequeñas y medianas librerías. En ese sentido, y al hilo de los debates que ha habido dentro del sector estas últimas semanas, tenemos que claro el problema de la sobreproducción no es responsabilidad de las editoriales independientes, sino de los grandes grupos. 

Hay que estrechar lazos entre los agentes del mundo del libro (incluidos, desde luego, l@s lector@s), pues de esta únicamente saldremos entre tod@s. |SANS SOLEIL|

2. ¿Qué medidas/iniciativas creéis necesarias para amortiguar/superar el impacto de la crisis?

El frenazo ha sido casi total y creemos que va a costar meses recuperar el ritmo y poder publicar con la certeza de que los libros van a encontrar la atención que merecen. En ese sentido, como editorial hemos decidido ralentizar el calendario de novedades previsto y mover por el momento el catálogo que ya teníamos publicado. Aunque económicamente es un auténtico batacazo, hemos tratado de aprovechar el parón para repensar muchas cosas y tomar impulso. A nivel sectorial, las medidas que se propongan contarán con la intermediación de distintos gremios y agentes, pero creemos que es preciso atender a las perdidas que se han generado estos meses, apostando más que nunca por las campañas en fomento de la lectura, la compra de ejemplares en bibliotecas, los bonos que incentiven la compra de libros o las facilidades para la obtención de créditos. Hay que estrechar lazos entre los agentes del mundo del libro (incluidos, desde luego, l@s lector@s), pues de esta únicamente saldremos entre tod@s.

volcano libros artículo diagnóstico cultura

La Literatura es, también, una forma de conocer, amar y celebrar la Naturaleza.

Con ese objetivo nació VOLCANO Libros en 2017, para ofrecer a los lectores una muestra amplia de la representación literaria que ha hecho el hombre de la naturaleza e indagar en su relación. Obras sobre la naturaleza, pero también sobre nosotros mismos, esa otra «naturaleza olvidada» de la que habla Nietzsche: el hombre como parte de la naturaleza y, por tanto, naturaleza él mismo.

Y por eso, porque nos gusta la naturaleza y no queremos poner puertas al campo, editamos una única colección de ficción y no ficción donde caben muchas «especies» diferentes: el ensayo, las memorias, la aventura, el paisaje o los viajes, siempre en estrecha relación con la naturaleza. Pero también narrativa literaria donde la naturaleza tiene un papel determinante, bien como protagonista o bien como escenario privilegiado.

1. ¿Qué diagnóstico hacéis de la situación del sector editorial?

El diagnóstico es el mismo de antes salvo que, ahora, agravado por las consecuencias de la pandemia en la economía:

– Un sector relevante culturalmente, pero en continua inestabilidad y precariedad.

– Con un ritmo frenético de novedades que sepulta los libros y los hace irrelevantes.

– Con unos márgenes que convierten a las editoriales en empresas de supervivencia, más que en empresas con la legítima aspiración de generar beneficios.

– Por lo tanto, un sector conformista, tradicional y anticuado que no es capaz de encontrar la solución a sus problemas.

– Un sector cada vez con menos medios de comunicación y secciones de cultura independientes que no estén sujetos a la tiranía de la actualidad y las novedades. Que no ejercen la auténtica crítica ni el reportaje.

– Un sector sin políticas claras de fomento de la lectura, más allá de campañas oportunistas.

2. ¿Qué medidas/iniciativas creéis necesarias para amortiguar/superar el impacto de la crisis?

– Una reflexión profunda y valiente sobre el modelo de sector que queremos, donde puedan convivir editoriales pequeñas, medianas y grandes.

– Una reflexión y autocrítica de las editoriales sobre su modelo de producción pensando en los lectores.

– La búsqueda de nuevas formas de distribución acorde con la sociedad digital en la que vivimos.

– La unión de los agentes del sector para contar con una voz única y respetada que tenga interlocución con la Administración para proponer y conseguir soluciones imaginativas pero realistas.

– Una política clara y valiente de apoyo al sector (especialmente a librerías y editoriales independientes) y de fomento de la lectura.

Es necesaria una reflexión profunda y valiente sobre el modelo de sector que queremos, donde puedan convivir editoriales pequeñas, medianas y grandes. |VOLCANO Libros|

¿Quién quieres ser? de Carlo Frabetti

Eva tiene doce años, mucha curiosidad y un sinfín de preguntas. Cuando conoce a Ray, un sabio inventor algo chiflado, descubre que no todo es lo que parece, y que las respuestas no son siempre lo más importante.

Cuando crees que tienes todas las respuestas, van y te cambian las preguntas.

¿Quién quieres ser? Autor: Carlo Frabetti Editorial: Barco de Vapor - 2020

 

Eva está disfrutando de sus vacaciones veraniegas en un parque de la ciudad, mientras se pregunta qué quiere ser de mayor y se debate entre multitud de respuestas diferentes. De pronto, una ardilla que habla aparece a su lado para conducirla hasta un callejón donde encuentra una puerta con un cartel que dice: “Multidiversidad a Medida”. Allí dentro aparece un sonriente anciano acompañado de un muñeco de madera llamado Pinocho que le plantea numerosas preguntas. Al llegar a casa, Eva descubre con sorpresa que su madre conoce al sabio profesor, Ray, y la anima a asistir a esa particular academia. Allí hablarán de literatura, de la sociedad, del impacto de las tecnologías, del planeta… Con el paso de los días, Eva se verá envuelta en una trama que resolverá con ayuda de Pinocho, y que le permitirá entender las cuestiones básicas de la vida.

Fragmentos

“Eva no tenía claro lo que quería ser de mayor. Y no porque no se le ocurriera ninguna posibilidad interesante, sino porque se le ocurrían muchas. De noche, cuando el cielo estaba cuajado de estrellas, quería ser astrónoma o astronauta; pero por la mañana temprano, mientras aún se acordaba de las increíbles aventuras que había vivido en sueños, quería ser escritora de novelas fantásticas”.

“No había nadie en el callejón ni se oía el menor ruido, y todas las ventanas estaban cerradas, como si nadie viviera allí. Con paso cauteloso, Eva se acercó a la puerta del fondo y vio una placa metálica en la que ponía con grandes letras en relieve: MULTIDIVERSIDAD A MEDIDA. Entrada libre y salida gratuita”.

Extracto de una entrevista a Carlo Frabetti en la revista JOT DOWN

Te dedicas a muchas actividades que no parecen relacionadas: divulgación científica, activismo político, literatura infantil y juvenil… ¿Cómo se relaciona todo esto?

Cuando te interesa y te preocupa el mundo en el que vives, el viaje viene a ser siempre el mismo: un viaje hacia el conocimiento. Puedes cambiar de vehículo, hay gente que se siente muy cómoda con un vehículo concreto y hace el viaje siempre o casi siempre en ese vehículo, pero hay otros que por razones a veces circunstanciales vamos cambiando.

Hay una serie de cosas que me han gustado a lo largo de la vida y he tenido la suerte de poder dedicarme a varias de ellas, ganando el mínimo de dinero que me ha permitido emplear un tiempo considerable en esas actividades. Todos hacemos muchas cosas, pero no siempre nos pagan por ellas. Si me pagaran por pasear, sería paseante profesional. Sin embargo, por escribir, por hacer divulgación científica o dar clases, que son cosas que siempre me han gustado, he conseguido que me pagaran lo suficiente para vivir.

El activismo político, por el contrario, no solo no te lo pagan, sino que te lo hacen pagar caro. Cuando vives en un mundo tan injusto como este e intentas comprenderlo, llega un momento en el que no te conformas con comprender y piensas que, si puedes hacer algo, por modesto que sea, para modificarlo, tienes que hacerlo. Es lo que decía Marx: «Hasta ahora los filósofos se han preocupado por interpretar el mundo y lo que hay que hacer es cambiarlo». Esa frase me influyó mucho. Yo era un ratón de biblioteca, estaba obsesionado con conocer, y me di cuenta de que no bastaba, que había que utilizar ese conocimiento para hacer algo. Con este libro Frabetti lo pone en práctica con quiénes más pueden hacer para cambiar este mundo injusto: los más jóvenes.

 

La vida sin maquillaje: autora Maryse Condé

Después de rememorar su infancia en “Corazón que ríe, corazón que llora”, dónde nos contó que había nacido en el seno de una familia burguesa antillana de “Supernegros”, que vivía en un mundo blanco y francés, Maryse Condé retoma el relato de su vida y nos invita a acompañarla en la apasionante travesía que marcó su juventud: un periplo que comienza en París, con un embarazo accidental y el abandono del hombre al que ama, y que la lleva a vagar por distintos países de África en busca de esa identidad que ya empezaba a entrever con el descubrimiento de la negritud.

“Mi primer contacto con África no fue ningún flechazo”, escribe en este segundo volumen de sus memorias. En ellas desbroza la situación de los antillanos allí; los de Guadalupe –que no eran bien recibidos en el continente- y los de Martinica – que eran legión en aquella época en los centros docentes marfileños y que no se mezclaban con los africanos-.

 

Integrarse, es una de las acciones que la conminaban a realizar. No para disfrazarse de africana, pero sí para, al menos, aparentar: hablar malinké, llevar túnicas… Para alguien que había vivido su infancia integrando, sin saberlo, los valores occidentales, el que la obligaran entonces a adoptar la cultura africana de una manera superficial sin pararse a mirar lo que la escritora llevaba en su interior, la desalentaba.

 

A ella, comenta, se la consideraba blanca; “toubabesse”. Paradojas, una de sus tres hijas, la nacida en Guinea y de padre africano, fue la que menos africana se sintió siempre. Ghana estaba llena de afroamericanos como el África francófona lo estaba de antillanos. Volver, ¿quizás?.

“Sabes de sobra que los africanos nunca te aceptarán” (pág.153).

 

En Guadalupe descubrió a Cesaire y la negritud. En África, conoció y departió con Amilcar Cabral, Mario de Andrade o Seyni Gueye. Nos narra las idealizaciones de aquellos pasados eternos africanos que en ellos intuyó. En Guinea, presidía el país Sékou Touré. Condé lo describe como alguien con gran atractivo físico, alabado por algunos y odiado por otros. Su vida de despilfarros contrasta con la de su pueblo. Frente a los que defendían su gobierno, ella hablaba de represión feroz. Y nos descubre “El Complot de los profesores”, el primer crimen a gran escala cometido por el régimen de Touré, y del que apenas se ha hablado nada.

 

En Conakry conoció a un príncipe beninés, Louis, quien poseía una extraordinaria colección de objetos que habían pertenecido a sus ancestros: pipas, una tabaquera, un cortaúñas y sobre todo muchas fotografías del soberano destronado, Gbéhanzin. Condé, en su novela Los últimos reyes magos esbozó el exilio de éste en Martinica. Estas palabras nos dan la medida del mismo: “¿Un rey africano?, Ka sayé sa – ¿y eso qué es? –“.

 

Condé abre cajas, desde puntos de vista inéditos. Cuando escribes, das tu versión de la realidad, afirmaría muchos años después. La de la escritora apertura decenas de caminos nuevos por los que transitar, tanto a través de sus obras, que va desmenuzando añadiendo o quitando veracidad, comentando o recordando, como de sus experiencias vitales. Todo nos habla de su búsqueda de una tierra a su medida que no existía.

 

A pesar de confesar la dureza de su periplo africano, es su corazón el que reconoce que lo mejor le llegó de allí: “Más que los discursos teóricos de mis amigos, fue Guinea la que me infundió el amor por el pueblo y la compasión. Allí, aprendí que nada pesa más que el sufrimiento de un niño (…) En resumen, aprendí a apartar los ojos de mis desgracias personales y a preocuparme por las miserias de la mayoría: una lección que me caló muy hondo y que jamás olvidaré” (pág. 163).

 

La inspiración le vino desde tierras africanas a su máquina de escribir infinidad de veces, eso sin duda le quedó. Nombres. Ajumako, un lugar que dio título a una de sus obras. Heremakhonon, el de su primera novela, el de una tienda estatal que siempre estaba vacía, y que en malinké significaba “Esperando la felicidad”

 

La Sociedad de La Externalización: de Stephan Lessenich

En su obra “Unveiling Inequality” Korzeniewick y Moran proponen una sociedad ficticia a la que pertenecen exclusivamente los perros de los hogares estadounidenses. Ponen los gastos medios anuales que tuvieron esos hogares (en 2008) como “ingresos per cápita” y, sorpresa (¿o no?), ese Dogland ficticio se posiciona mejor situado que el 40% de los países del mundo.

 

“En alguna parte se destrozan cuerpos para que yo pueda vivir en mi mierda”

H. Müller, Máquina Hamlet

 

Autor: Stephan Lessenich Editorial: Herder-2019

En su obra “Unveiling Inequality” Korzeniewick y Moran proponen una sociedad ficticia a la que pertenecen exclusivamente los perros de los hogares estadounidenses. Ponen los gastos medios anuales que tuvieron esos hogares (en 2008) como “ingresos per cápita” y, sorpresa (¿o no?), ese Dogland ficticio se posiciona mejor situado que el 40% de los países del mundo.

 

Tenerlo todo y querer aún más, preservar el propio bienestar a costa de denegárselo a otros: esta es la máxima de las sociedades desarrolladas, aunque se intente disimular en el ámbito público. Esta obra presenta un riguroso y mordaz análisis de las relaciones de dependencia y explotación en el mundo globalizado. Porque el Capitalismo NO puede mantenerse por sí mismo. Vive de la existencia de un “afuera” sin el cual su fuego, presuntamente eterno, se extinguiría muy rápidamente. Nuestro insensato bienestar sólo se puede entender en correlación con la explotación de las personas, de los recursos, de las tierras y del medio de los países pobres del sur global, con la reducción de sus oportunidades vitales junto con el levantamiento de muros para no que no perturben nuestro bienestar.

 

Occidente externaliza sistemáticamente los efectos negativos generados en pos de nuestro modo de vida sobre los países más pobres de otras regiones del mundo. A diferencia del ideal que querríamos creer, si nos va bien es porque desplazamos sistemáticamente muchos de los problemas que genera nuestro estilo de vida sobre los más desfavorecidos.

Frente a las poderosas fuerzas que quieren obviar u ocultar los trasfondos y los efectos secundarios del capitalismo, hace falta asumir y aumentar la responsabilidad individual y colectiva con los demás para acabar con la pobreza y la explotación, la violencia y la devastación natural. En la campaña electoral de 1992 un consejero de Clinton estimuló a sus ayudantes con una frase que sintetizaba mejor que nada la historia que se vivía: “Es el capitalismo, imbéciles”. Este libro contribuye a despejar la cuestión elemental de querer o no querer saber lo evidente de que no vivimos por encima de nuestras posibilidades, como gusta decir a las corrientes irreflexivas del neoliberalismo, sino por encima de las posibilidades de otros.

 

Pero el precio de esta sociedad irresponsable de la externalización se hace cada vez más visible (la actual pandemia contribuye a ello), los daños colaterlaes de nuestro modelo de progreso cada vez se pueden obviar menos: trabajo sucio en las naves industriales del sur, depósitos de residuos tóxicos y basuras en África o Asia, campos de refugiados en las fronteras de terceros o cuartos países, casquetes polares que se derriten y nivel de mar ascendente en el otro extremo del mundo entre catástrofes climáticas en aumento.

 

La “normalidad” del bienestar del norte “se ha quedado reducida a un recuerdo de infancia”. Se hace cada vez más difícil deslocalizar los daños y reservarse las ganancias. Por fin

Capital e Ideología de Thomas Piketty

Todo un festín intelectual. Sus casi 1.300 páginas se leen siempre con interés, con la continuada percepción de estar ante un texto que dejará un notable legado.

Autor: Thomas Piketty Editorial: Deusto - 2019

“Es más fácil imaginar el fin del mundo que el del capitalismo”. Thomas Piketty se compromete a nada menos que a desmentir la famosa sentencia del filósofo estadounidense Frederic Jameson, pretendiendo proporcionar herramientas para “superar el capitalismo”, saliendo de una glaciación ideológica catalizada por los fracasos delsovietismo real.

 

Así Piketty quiere forjar una “idea más exacta de lo que podría llevar a una mejor organización política, económica y social para las diferentes sociedades del mundo en el siglo XXI” proponiendo para ello, “elaborar el perfil de un nuevo socialismo participativo para el siglo XXI”

Esta grandísima (¿excesiva?) ambición implica “reconsiderar la propiedad justa, la educación justa y las fronteras justas” mientras nos encontramos en una fase de radicalización de las injusticias y desigualdades, a las que el investigador consagra numerosos tramos de su obra para rehacer la génesis.

 

 

Se remonta para ello hasta las “sociedades ternarias” en las que la población se dividía según su función guerrera, religiosa o laboriosa, porque “la estructura de las desigualdades en las antiguas sociedades ternarias radicalmente está menos alejada de la hoy existente de lo que a veces imaginamos”; y sobre todo, considerando el hecho de que “las condiciones de la desaparición de las sociedades trifuncionales, profundamente variables según los países, las regiones y los contextos religiosos, coloniales o postcoloniales, han dejado rasgos profundos en el mundo contemporáneo”

Se remonta para ello hasta las “sociedades ternarias” en las que la población se dividía según su función guerrera, religiosa o laboriosa, porque “la estructura de las desigualdades en las antiguas sociedades ternarias radicalmente está menos alejada de la hoy existente de lo que a veces imaginamos”; y sobre todo, considerando el hecho de que “las condiciones de la desaparición de las sociedades trifuncionales, profundamente variables según los países, las regiones y los contextos religiosos, coloniales o postcoloniales, han dejado rasgos profundos en el mundo contemporáneo”

Ante todo, ello le permite establecer que las desigualdades no son en absoluto naturales, culturales o civilizatorias; y que las trayectorias y bifurcaciones desiguales o igualitarias, pueden ser enormemente rápidas.

Uno de los casos más sorprendentes es el de Suecia, país que pasó de una sociedad de órdenes a una “democracia hipercensitaria”, con derechos de voto proporcionales a la fortuna en la que un voto valía por cien, antes de convertirse en una de las sociedades más igualitarias del mundo.

El investigador subraya en esta ocasión que son “únicamente las movilizaciones populares notablemente eficaces, las estrategias políticas concretas, y las instituciones sociales y fiscales muy precisas, las que han permitido a Suecia el cambio de trayectoria”. En sentido inverso, los Estados Unidos, que se sitúan hoy en cabeza de la profundización del vértigo de la desigualdad, fueron, a partir de los años 30 hasta los 70, adelantados en el despliegue de impuestos progresivos masivos y de políticas de redistribución ad hoc.

Más allá de propuestas interesantes y en ocasiones ya formuladas, de reforzar la progresividad del impuesto sobre rentas y sucesiones; de desplegar una renta básica integradas en un dispositivo global sin sustituir la política social; de reinserción de los mercados en la línea de Karl Polanyi; o incluso de ampliación y profundización de la propiedad social de las empresas relacionada con la cogestión nórdica o alemana, el núcleo de la tesis pikettiana radica en la implantación de un impuesto anual y altamente progresivo “sobre la propiedad, para permitir financiar la dotación de capital para cada joven adulto y desplegar una forma de propiedad

temporal y de circulación permanente de los patrimonios” Esta imposición anual de los patrimonios importantes permitiría una “difusión patrimonial”, que constituye hoy simultáneamente, el ángulo muerto y el callejón sin salida de toda la política contemporánea.

Esta herramienta fiscal tendría la ventaja de aplicarse a todos los activos, incluyendo los financieros, contrariamente al impuesto inmobiliario, y adaptarse con mayor rapidez a la evolución de la riqueza. Permitiría así no “esperar a que Mark Zuckerberg o Jeff Bezos cumplan 90 años para transmitir su fortuna y comenzar a hacerles pagar impuestos”. Si queremos que el 50% de lo más pobres detenten finalmente una porción no despreciable de las riquezas nacionales, necesitaremos para eso “generalizar la noción de reforma agraria transformándola en un proceso permanente incluyendo al conjunto del capital privado”.

Thomas Piketty llega incluso a establecer un esquema exhaustivo de esta evolución fiscal y mental.

La recomendable obra de Piketty, también obligará a posicionarse a la izquierda radical, y sobre todo a responder a la afirmación del autor, según la cual ciertas formas de organizar las relaciones de propiedad en el siglo XIX, “pueden suponer una superación del capitalismo mucho más real que la vía consistente en prometer su destrucción sin preocuparse de su sustituto”. En efecto, Piketty estima que sus propuestas se inscriben en la corriente de un “movimiento hacia el socialismo democrático que transcurre desde fines del XIX”, interrumpido por la revolución conservadora de los años 80 y la caída del comunismo.

Luis Eduardo Aute, Maestro de Obras

Viendo fue viviendo. Y porque vio, vivió.

Contigo querido AUTe, el AUTéntico arte es AUTismo de autor, pienso como AUTesider confinado por la cAUTa AUToridad

Entrevista RT mayo 2016 Luis Eduardo Aute

“Hoy el capitalismo se enfrenta a sus propias contradicciones”, señala el escritor, músico y pintor Luis Eduardo Aute, recalcando que hay más desarrollo tecnológico y, a la vez, mayor desigualdad.

En Entrevista, de RT, Luis Eduardo Aute, quién más de 50 años expone sus obras por todo el mundo, reflexiona cómo podemos desmontar nuestros prejuicios sobre otras culturas, cómo se controla a la gente a través del miedo y expresa su opinión sobre la crisis política en España.

La belleza, Luis Eduardo Aute

AL final de este luengo túnel cuarenténico, cuyo fin parece fIN-alcanzable, habrá que VER, el VERSO, el anVERSO, el reVERSO y el inVERSO del porqué… pues de puro evidente que nos hacen VER lo que no es, nos cuesta VER la simple VERdad. Aprender de Goya que siempre prefirió la VERDAD desnuda a la VERDAD tras-vestida

Pero claro lo mejor para salir de DUDAs es no entrar en ellas… Ante la DUDA entre DUDAr o no DUDAr, no cabe DUDA… ni Buda, ni caso y Sapiencia que es la sabiduría de los sapos, nalga la redondancia y así, mañana será otra noche si el demonio quiere y continuará el “nuevo” mundo que salga del cambio que no se producirá, si no creemos en nosotros juntos, dividido en los dos de siempre: el SUBmundo abajo y el inMUNDO arriba.

 

Ayuda a esta nueva entrega de “Se entregó a la muerte encantado de la vida” la proliferación de líderes de opinión que saben mucho de árboles: saben de palmeras (inmigrantes asaltando muros), olivos (complots bolivarianos), encinas (nacionalismos impropios), cactus (vivir por encima de sus posibilidades), cedros (menos impuestos), olmos (gestionan mal la pandemia que ningún político vio venir). Tal vez por eso son especialistas en andarse por las ramas. ¡Lástima que sepan tan poco del ÁRBOL del Conocimiento¡. Servido queda el frontispicio cuartelario “JODO POR LA PATRIA”, pues no es lo mismo el leader ciclotímico, que el timo cíclico del dealer.

 

Pero claro lo mejor para salir de DUDAs es no entrar en ellas… Ante la DUDA entre DUDAr o no DUDAr, no cabe DUDA… ni Buda, ni caso y Sapiencia que es la sabiduría de los sapos, nalga la redondancia y así, mañana será otra noche si el demonio quiere y continuará el “nuevo” mundo que salga del cambio que no se producirá, si no creemos en nosotros juntos, dividido en los dos de siempre: el SUBmundo abajo y el inMUNDO arriba.

Ayuda a esta nueva entrega de “Se entregó a la muerte encantado de la vida” la proliferación de líderes de opinión que saben mucho de árboles: saben de palmeras (inmigrantes asaltando muros), olivos (complots bolivarianos), encinas (nacionalismos impropios), cactus (vivir por encima de sus posibilidades), cedros (menos impuestos), olmos (gestionan mal la pandemia que ningún político vio venir). Tal vez por eso son especialistas en andarse por las ramas. ¡Lástima que sepan tan poco del ÁRBOL del Conocimiento¡. Servido queda el frontispicio cuartelario “JODO POR LA PATRIA”, pues no es lo mismo el leader ciclotímico, que el timo cíclico del dealer.

Pero no aprendemos, quizá porque lo que nos anima es el ánima, esa cosa tan irracional… ¡cómo permitimos, bestias del alma, que nos llamen racionales¡. Nos venden que queremos volar y es cierto, queremos volar pero con los pies de plomo y tomo lomo.

Es el cruento de nunca acabar: David vence a Goliat, se goliatiza y atiza, es el mantra de la explotación del hombre por el hombre Lobby. ¿Dudamos que el hombre es un Lobby para el hombre?… Y nuestro pastor gritó ¡Qué viene el Lobby¡ y el rebaño antes de morir entre sus fauces ¡Qué bien, el Lobby nuestro de cada día¡.. que nunca lo fue ni será.

Porque nuestro peor enemigo, aquel que nos espera al final del túnel para no dejarnos ver el bosque es la Fe ciega, la Justicia ciega, las estatuas, sean banderas o himnos, ciegas, el gestor ciego, ceguera clara como que el clero ha sido (¿es?) oscuro… “claro” -dice el Papá silenciado- , “clero es-clerosis”.

Y la ceguera en el mundo que nos espera al salir del confin-aliento, si no lo evitamos soñando, es la prueba de fuego de la impunidad a prueba de bomba: “Comprendo el mensaje, dice el pastor de almas: mentir, confundir todo, traicionar, robar, matar… no importa siempre y cuando (y esto es lo importante) no se dejen pruebas (al frotar, el disco duro, se van a acabar) y si alguna queda, frotemos del mapa al juez inoportuno”. Que no queden dudas: Que ejercer el PODER siga significando que una minoría PUEDE sobre una mayoría que se tiene que JODER porque no puede. Y lo malo de estas verdades como templos es que, con el tiempo, se convierten en verdades como puños… y pistolas. Y los políticos que exaltan mordazas son a policías lo que los militantes a militar, en última instancia especímenes de armas tomar, VOX populí.

 

Porque la muerte más que el sueño eterno es la cuarentena de una vida SIN sueños. Quien no tenga Sueños que se disponga a tener Dueños. Y compartir dueños es, la más de las veces, enviar gilipolleces al ciberespacio vía esfinternet… clase media ordenada y mundial.

El hombre creó a Dios para creer en sí mismo -le dijo Vice a Versa- y soñar juntos, pero el processs está siendo demasiado lento, y se siguen creyendo Dios los mismos. Pascal dixit “Quien quiere hacerse rico se hace bestia”. Y es cierto, pues sólo pueden hacerse ricos (re-ricos) aquellos que ya lo son, NO los que quieren serlo… ni falta que hace. Descarte imitaciones cartesianas.

Al periplo de guardarnos de nosotros mismos en recinto cerrado nos ha conducido un animal minúsculo de amplio espectro llamado COVID 19, en honor de sí mismo. Y como no hay aniMAL que por aniBIÉN no venga, ¡adelante, imaginación al poder¿ -le dijo el adoquín a la mar-, y ésta le respondió: ¡Eso jamás¡, en todo caso, ¡imaginación CONTRA el poder¡, pedazo de adoquín¡¡¡

Hay que deses-perezar a la gente que ya antes de cuarentenear acababa por no ser ni hilista (*) siquiera. (*) dícese del hilista la persona que NADA y guarda la ropa finamente hilada.

Aprovechemos las horas flacas de las vacas bajas y locas del Capitalismo que cayó en su propia trampa vírica y fue consume que te consume consumiéndose a sí mismo… eso sí en la deuda de otro, sin desatender que podemos volver a caer entre hechizos de sirena (OJO al uso: Contra un defectu-uso de la razón ab-uso de corazón, porque hay corazones, bandera en mano, que la razón no entiende) en el “maleficio del beneficio”: del bajo tipo de interés de la DeUDA depende el beneficio de la DUDA… DU-DU-A. Y que vuelvan a estafarnos con la libre defensa de la libertad liberada que tan libremente felices nos hace sentir: ¡Ni viejo orden ni nuevo orden… Ningún orden¡. ¡¡Es una orden¡¡

Va siendo hora de DEMANDAR a la oferta, tan competitiva y tan poco competente. Aflorar las ODIOsincracias ¿Por qué tantos odios?, cuando odiar a muerte mata al odiador….

Ya va quedando MENOS, menos, menos, menos MAL, porque no hay bien que por mal no venga, hagamos de la oclusión virtud, aunque siguen demasiados cuerpos o infracuerpos iracultores ¡ay¡ pidiendo guerra, en este paréntesis de sosiego que nos ahoga. Habrá que aprender a cargar el alma de calma y balas de belleza.

Aun hoy, espero que no mañana, qué difícil es encontrar a alguien con quien compartir la maravillosa gilipollez de contemplar, JUNTOS, una puesta de SOL, superar la deSOLación que es trabajar de SOL a SOL o vivir a SOLas. ¡Soñemos¡ Donde acaba la magia empieza la fagia capital y tal.

 

Hay quien cree en el número que se cuenta. Otros creen en el Nombre de hombre equivocado al que le salen las cuentas que es lo único que cuenta. Pero también hay quienes todavía creen en el hombre y en la hembra NO enfrentados, que coimaginan dar la vuelta al mundo como un guante, y si en el mar, el principio del fin del agua es el delfín, en la cuarentena el principio del fin del virus es el… delfín o cualquier otro pez alado que nos haga compartir el tiempo y los deseos, a sabiendas de que soñar el matrimonio de la Humanidad pasa por expatriar a todas las patrias que son sólo patrañas de patricios para conservar su patrimonio del demonio.

Desesperando a Godot seguimos, entre gulágrimas que empapan los gulags del mundo, y entre lágrimas nos cuestionamos ¿Si la esperanza es lo último que se pierde… será la desesperanza lo primero que se gana? ¿Cómo puede llegar a ser común el sentido si ni siquiera sabemos, el común de los mortales, qué sentido tiene tener o dejar de tener sentido el hecho en común y en común tenerlo y aprovecharlo?

No es hora de des-esperar por más tiempo… cuando como hoy el tiempo se detiene las horas desconfían de sí mismas y se miran de relojo. Los relojes que nos esposan ven el horizonte relejos y nunca llegan a alcanzarlo a tiempo… pero no es más que ficción. Un nuevo tiempo llega, de menos limpiezas ÉTnICAs y más limpieza ÉTICA, le dijo la Justicia poÉTICA a las justas GenÉTICAs y podremos ser tal cual como nos imaginamos: INIMAGINABLES

Seamos, con Aute, palabradictos y rebelémonos y monas contra las palabras al dictado del miedo con el que el hombre Lobby borra-el-ego común y dibuja el borrego solitario que tan bien responde al dictado.

Gracias Aute por hacer que estos días lo sean de confin-acierto y porfin-concierto…

 

Opinión: Por ULISES

Animal de Manila

Postales en Sepia, por Antonio Escudero

Desde el palco que nos proporcionaba el balcón de la calle Cruz Cubierta, la triste y gris Barcelona de los años 50 desfilaba ante nuestros ojos mostrando sus miserias.

Los pocos coches y camiones que circulaban por la calle empedrada semejaban negros escarabajos, que sus conductores hacían andar con indolencia y timidez, como pidiendo disculpas a la población peatonal. Por las mañanas, los usuarios luchaban por arrancar su vehículo moviendo con esfuerzo una larga manivela que se resistía a cumplir con su obligación. Por acá y por allá, unos improvisados ciclistas trataban de mantener el equilibrio sobre sus viejas bicicletas, y muy de vez en cuando irrumpía ruidosamente una moto alemana con sidecar.

Relatos: por Antonio Escudero para El Pueblo Que Queremos

 

Desde el quinto piso, los viandantes bien podían pasar por hormigas, de no ser por su andar cansino y sin esperanza, la vista siempre en el suelo, puede que esperando el milagro de encontrar un duro que llevarse al bolsillo vacío y agujereado.

La sirena de la cercana fábrica de la España Industrial, en su día la más importante del país, llamaba a las hormigas obreras con su agudo aullido, y los veíamos pasar como en una escena real de Metrópolis, en busca del escaso jornal.

Algunos mozos, con sus largas batas, empujaban las carretillas , en el único atisbo de cierta agilidad que se dibujaba en las aceras sombreadas por los altos plátanos, cuyas bolas caídas se convertían en improvisados juguetes para la chiquillería que perezosamente marchaban hacia el colegio con la cartera en la espalda.

Jaume, el tendero de la esquina, cargaba los sacos de legumbres y patatas desde una desvencijada camioneta, mientras la mula engullía ávidamente las algarrobas del saco que llevaba colgado al cuello.

Las campanas de la torre de la iglesia del Santo Ángel Custodio, que se asomaba por la calle San Roque, llamaban a misa a una fila de mujeres, jóvenes y ancianas con velos en la cabeza y casi todas vistiendo íntegramente de negro, en un duelo interminable  por los hombres muertos y desaparecidos en la cruenta guerra, o asesinados más tarde en las cárceles del régimen.

Una pareja de grises policías vestidos de gris patrullaban la calle ante la esquiva mirada de la mayoría de transeúntes. Aquellos “ guardias de la porra” ,como les llamaba el pueblo llano, y que más tarde se convertirían en “los grises”, habían entrado muchos de ellos en Barcelona, como mi propio padre, con las triunfantes fuerzas de ocupación.

De repente mi abuelo , que había salido al balcón a fumarse un Celta, gritó con su habitual ironía – mira, mira, que pasa el “gegant”-, burlándose impúdicamente del pobre enano del barrio que deambulaba por la acera, llevando algún encargo a domicilio de la bodega dónde pasaba la mayor parte del tiempo, a cambio de unas míseras monedas que se gastaba en vino en la misma bodega.

Sonó la corneta anunciando la pronta llegada del basurero, un viejo tuerto y cojo, a lo John Silver, que iba encestando las bolsas de basura dentro del sucio carro de madera, tirado por un caballo aún más viejo que él y que iba dejando un rastro de heces en medio de la calzada.

El 57, circulaba ruidosamente por las vías, transportando a somnolientos pasajeros hacia sus lugares de trabajo, pasando una y otra vez sobre los restos descompuestos y olvidados  de un gato atropellado, que esperaban ser devorados por las enormes y numerosas ratas que, por la noche, salían impunemente de las cloacas en busca de alimento.

Un grupo de jóvenes con camisa azul y boina roja desfilaron desafiantes cantando el Cara al Sol, obligando a los asustados peatones a saludar con el brazo en alto, mientras el medio hombre sin piernas apartaba el carrito de madera con cuatro ruedas que le transportaba, impulsándose sobre el suelo con dos artilugios que sostenía entre las manos.

El enorme reloj que sobresalía de la cercana relojería marcaba con estruendo el paso de los cuartos, ajeno a cuantos circulaban por delante , que  levantaban la cabeza para comprobar la hora.

A lo lejos, elevándose por encima de los edificios, se recortaba la siniestra figura del castillo de Montjuic, con sus cañones apuntando hacia la ciudad  que se acurrucaba al pie de la montaña, y que supuestamente deberían defenderla de enemigos exteriores.

Las mujeres volvían de hacer la compra en el mercado modernista de Hostafrancs, con sus cestos medio llenos de las viandas envueltas en papel de periódico, La Vanguardia o La Prensa, porque el pequeño formato del Diario de Barcelona, decano de la prensa europea, no servía para estas funciones envolventes, y lo reservábamos para su uso como papel higiénico ( es un decir). Una niña de largas trenzas rubias iba con su lechera de latón a la vaquería, dando saltitos y canturreando, como solitaria nota de alegría en aquel réquiem colectivo.

Al caer la tarde, las bandadas de golondrinas dejaron paso a los siniestros murciélagos, mensajeros de una noche brumosa y húmeda, que pretendían mal iluminar los faroleros que, con sus altas picas de llama, encendían las románticas farolas de hierro. Las mallorquinas de madera se cerraron, y los barceloneses intentaban dormirse con la esperanza de un nuevo día, que aún tardaría mucho tiempo en llegar. El silencio era sepulcral en una ciudad en permanente estado de excepción no declarado, salvo las llamadas al sereno, vigilante de las buenas costumbres, excepto en los barrios altos, en los que les estaban permitidas todas las licencias a los ricos adictos a la dictadura.

Pero una mañana, tan gris como todas las demás, vimos aparecer a dos operarios, enfundados en sendos monos azules y portando una larga escalera de madera, que apoyaron por encima de la entrada del colmado de ultramarinos. Mientras uno de ellos sujetaba la escalera, su compañero se encaramó por ella, y procedió a colocar algo parecido a un cartel en la fachada. Cuando se retiraron, pudimos observar que se trataba de un disco de metal de color blanco y rojo, imitando la chapa de una botella de vidrio, en la que se podían leer solo dos palabras, escritas en letras cursivas: COCA-COLA… y a partir de ese día nuestra vida empezó a cambiar.

La virtud en la montaña. Vindicación de un alpinismo lento, ilustrado y anticapitalista.

 Pablo Batalla Cueto, «un libro de historias, de microhistorias y de conversaciones a través de los siglos» cuyas páginas «están llenas de bien, verdad, justicia y belleza»

Editorial: Trea

Autor: Pablo Batalla Cueto

(…) se trataba de un hombre a pasos apresurados, transpirando, jadeante. Sin una mirada a las bellezas de la naturaleza, los ojos fijos en el camino y el reloj en la mano. “¡En dos horas, catorce minutos, cuarenta segundos!”, exclama con aire de triunfo, pasando de largo (…). No trae noticias de una desgracia, es el hombre cronómetro, el hombre récord. Mide su placer y su éxito en la brevedad de tiempo (…). No podremos decirle cuánto sentimos que haya perdido la ocasión de ver más y que haya pasado corriendo junto a bellezas que no ha notado.

Quien así se expresa es Eduardo Martínez de Pisón, geógrafo, escritor y alpinista; y no por ello deja de ser el epitafio de un modo de vivir y sentir la montaña, la naturaleza en sí. El libro de Batalla Cueto surge de la necesidad de levantar acta sobre la muerte anunciada de un tipo de montañismo que actualmente está en batalla con otro que responde y refleja los tiempos que vivimos. Dos montañismos antagónicos que cohabitan en el mismo espacio pero que siguiendo la lógica darwinista del sistema solo uno de ellos saldrá victorioso, el más fuerte.

 

“¿Está el alpinismo en declive; lo está el alpinismo concebido como aventura, como compromiso, como actividad colectiva, como conquista paciente y trabajosa?”

Recientemente, al hilo del libro, un compañero se quedo sorprendido por la temática. No tanto por el trasfondo ideológico como por el escenario al que se circunscribe, la montaña. Decía Thomas Mann en su maravillosa obra “La Montaña Mágica” que no hay no política, todo es política; y si algo deberíamos saber bien es que el espacio público es otro terreno de lucha sean cuales sean las formas en las que este se manifieste.

 

En el relato de los hechos el autor nos va poniendo sobre la mesa la genealogía de la nueva especie invasora y sus efectos devastadores sobre primeramente el “ser social” y colateralmente sobre la naturaleza.

 

“Siguiendo la estela de las estrellas del speed climbing, los nuevos adeptos quieren una montaña balizada, accesible, lúdica e inmediatamente consumible”

 

Los clubes de montaña menguan en afiliación en función inversamente proporcional a como suben exponencialmente los maratones de montaña y la adquisición de dorsales para ellos. El montañismo tradicional ya no se puede reproducir al mismo ritmo que el otro, mejor adaptado a rasgos competitivos y comerciales, con un interés individualista frente a uno asociativo. Y es que como anteriormente se apuntaba los hechos no dejan de ser el reflejo de un cambio social, vivimos instalados en el enseguida, en lo inmediato. Un reemplazo de las eucaristías del nosotros por las liturgias de yo. Y el asociacionismo montañero es un síntoma más del malestar que le acontece al asociacionismo general de nuestros barrios, ciudades, trabajos: Se ha pasado del socio activo al socio de cuota, pago y me olvido.

Se acabaron los tiempos de aquel montañismo largo y rudo, de comenzar una verdadera expedición sin otra utilidad que la del placer de un viaje de descubrimiento y porqué no de transformación, reforzar valores como el desprendimiento, la cooperación, la falta de ambición, la sensibilidad estética, las convicciones ecologistas, la reflexión filosófica, la sencillez. En frente uno funcional, anhedónico, utilitarista, competitivo, súbdito de lo cuantitativo y del rendimiento.

Los actuales galgos humanos (runners) voz de su siglo, la voz de las máquinas que dijese Mumford, que ya no escriben crónicas sobre trémulos atardeceres o nieblas alfombradas sino sobre la compilación de registros sobre calorías gastadas, pulsaciones por minuto, longitud de zancada, posiciones GPS o segundos en movimiento. Este “Thacherismo” de montaña, como nombra Batalla Cueto, cumbre del “homo faber” actual en su idiocia colectiva reivindica ese efecto placebo de alergia a lo colectivo; esa fantasía de la individualidad moderna que pierde la identidad relacional y la sustituye por una falaz identidad individual.

 

“El hombre empresario de sí mismo, siendo él su propio capital, siendo él mismo su propio productor y siendo para él mismo la fuente de sus ingresos”

 

Y es que en la genética de este nuevo ejército de muyaidines del turbomontañismo se alimenta y reproduce del totalitarismo del tiempo en la modernidad extendido hace muchos decenios a todos los ámbitos de lo humano. Lewis Mumford en su recomendable ensayo “La Era del Sucedáneo” ya aclaraba que la máquina decisiva de la revolución industrial, como se dice, no había sido la máquina a vapor de Watts sino el reloj; mecanismo disciplinador donde los haya de la clase trabajadora.

 

“En Europa, Asia y Estados Unidos, el botón más gastado de los ascensores suele ser el de cerrar las puertas , ello pese a estar programados para cerrarse entre dos y cuatro segundos después de marcar el piso”

 

En el actual estado de las cosas de la cultura de la rapidez, simplificación, distracción, fragmentación, podemos constatar que hoy la lentitud nos exaspera. Frente a ello se reivindica un montañismo lento, placer en el puro vagabundeo, meditación, contemplación, goce del acontecer.

 

“Cada vez que se reduce a un mínimo el lapso de espera entre el deseo y la satisfacción, un dios vengativo exige un precio: el que lo obtiene todo, o lo recibe de inmediato, pierde la dicha del disfrute”

 

Toca a fin de cuentas salir a caminar como acto de recuerdo y enriquecimiento frente mayormente al correr como forma de olvidar y, parafraseando a Orwell y Alba Rico, en tiempos de estupidez cronometrada, putrefacción moral e intelectual, ser conservadores en lo antropológico y ecológico se convierte en un verdadero acto revolucionario.

Qué mi nombre No se borre en la historia. Recital por la memoria 1 de marzo

La Asociación El Pueblo Que Queremos os anima a unirse al manifiesto y al recital poético que tendrá lugar el domingo 1 de marzo, a las 12 h, en el Memorial del Cementerio del Este La Almudena, entrada por Avenida de las Trece Rosas, 1

MANIFIESTO

 

“Que mi nombre no se borre de la historia”, dejó escrito Julia Conesa la noche del 4 de agosto de 1939. Una de las víctimas de la barbarie franquista que fue fusilada, junto con sus compañeras, en la tapia del cementerio de La Almudena donde una placa recuerda su memoria para que no olvidemos su legado ni el de sus victimarios.

Los herederos políticos del franquismo, ahora en el Ayuntamiento de Madrid, han comenzado una campaña de humillación a las víctimas que se inició con el borrado de los nombres de los 2937 republicanos y republicanas fusilados entre 1939 y 1944 y que ha continuado con la eliminación de los versos del poeta Miguel Hernández. Que además de poeta era comunista, pastor y luchador comprometido con la II República. Todo lo que odian quienes ahora gobiernan el consistorio.

Andrea Levy se atrevió a manchar el nombre de Max Aub instrumentalizando el legado del dramaturgo exiliado que repudiaba todo aquello que se parecía en algo a la concejala de Cultura y aquellos que usan la sangre derramada y despreciada para labrar sus privilegios. José Manuel Martínez Almeida y Begoña Villacís, arrodillados ante Ortega Smith han escupido sobre las tumbas de nuestro pasado. Y no lo vamos a tolerar.

“Herido estoy, miradme: necesito más vidas”, dejó escrito el poeta. No las tuvo, como tantos otros hombres y mujeres a los que un régimen criminal y todavía impune les arrebató la vida y el futuro posible. Mujeres y hombres que aún hoy este ayuntamiento se empeña en borrar, continuando la humillación que comenzó tras la guerra.

Sin memoria no hay recuerdos ni historia que valgan. Sin las placas que recuerdan a las víctimas, leales a la democracia, sus palabras y sus nombres, cualquier monumento se queda vacío, se convierte en piedra para la traición. Contra la historia traicionada, la memoria. Contra los versos arrancados, la cultura.

Por eso exigimos verdad, justicia y reparación. Exigimos que el Ayuntamiento de Madrid grabe en el memorial los 2937 nombres de las víctimas asesinadas por los rebeldes franquistas, que coloque las palabras de Julia Conesa y los versos de Miguel Hernández. Para la libertad. Para que llegue, por fin, la paz, no la victoria.

 

Porque fueron, somos. Porque somos, serán…

 

 

Fuente: Recital por la memoria. Ver manifiesto

Adhesiones asociaciones/colectivos

Asociación Memoria y Libertad

Asociación Mesa de Memoria Histórica del distrito de Latina

Foro por la Memoria de Madrid

Plataforma en Defensa del Memorial del cementerio del Este

Plataforma contra la impunidad del Franquismo

La Comuna – Presxs del franquismo

Asociación Semillas de Libertad

Foro por la Memoria Democrática de Sanlúcar de Barrameda

La Libre de Barrio – Leganés

Casa del Barrio de Carabanchel

Teatro del Barrio

Asociación Cultural LoQueSomos

Sol y Tábanos teatro

Editorial Reflector Libros

Diagnóstico Cultura

Asociación Poética Caudal

La Vorágine Santander

Colectivo de Cultura Popular Margen Izquierdo

Poétikas

Genoma Poético

Productora Mundos Flotantes

Asociación de Mujeres Escritoras e Ilustradoras

Desmemoriados – Asociación para la Recuperación de la Memoria Colectiva de Cantabria

Asociación vecinal Carabanchel Alto

Asamblea Republicana de Carabanchel

Asamblea de Leganés por la República

Ateneo Republicano de Carabanchel

Leganés Para Todas

Área Memoria Democrática de IU de Madrid

Más Madrid

Anticapitalistas Madrid

Podemos

Plataforma sindical EMT Madrid

Podemos Leganés

EQUO Cantabria

Círculo Podemos Chamberí

Adhesiones individuales

 

Juan Luis Deza. Nieto de Trinidad Deza Sánchez, fusilado el 23 de agosto de 1940

José Emilio Martín Segovia. Sobrino-nieto de fusilados y exiliados.

Ángel Luis González. Sobrino de Pablo Gonzalez Fernández, alcalde de Boadilla, fusilado en 1939

Adela Iglesias. Escritora mexicana, hija y nieta de exiliados.

Eduardo Antonio Rubio Casado. Nieto de fusilado y sobrino de tíos y primos exiliados.

Luis Antonio Tujillo. Nieto de fusilado en abril de 1938

Nerea Moreno. Familiar de fusilados, exiliados y represaliados

Nacho Blanes. Familiar de Manuel Alba Blanes, último alcalde de Almodovar del Río en la II República y desaparecido en la Guerra Civil

Francisco Cantero. Nieto del alcalde de Cózar (Ciudad Real) en 1936, asesinado por fascistas

Maria Cruz Bermejo. Nieta de represaliado

Emilio Silva. Presidente de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica

Pablo Mayoral. Miembro de La Comuna. Presxs del Franquismo

Manuela Bergerot. Especialista en políticas de memoria

Chato Galante. Miembro de La Comuna. Presxs del Franquismo

Manuel Rivas. Escritor y periodista

Elvira Lindo. Escritora

Olga Rodríguez. Periodista y escritora

Alberto San Juan. Actor

Ana Pardo de Vera. Directora Corporativa y RR.II. de Público

Alejandro Torrús. Periodista y politólogo

Conchi Cejudo. Periodista

Carlos Bardem. Actor

Íñigo Errejón. Diputado de Más País

Isabel Serra. Diputada en la Asamblea de Madrid de Podemos

Miguel Urbán. Eurodiputado de Podemos

Joan Coscubiela. Sindicalista

Charo Rueda. Periodista

Antonio Maestre. Periodista

Laura Casielles. Poeta y periodista

Javier Gallego. Periodista y músico

Marta Sanz. Escritora

Bob Pop. Escritor

Magda Bandera. Directora de La Marea

Daniel Bernabé. Periodista

Edurne Portela. Escritora

Fernando Berlín. Periodista

Núria Rius. Periodista freelance

Isaac Rosa. Escritor

José Ovejero. Escritor

Lourdes Lucía. Editora y abogada

Facu Díaz. Presentador y humorista

Jaime Pastor. Editor de Viento Sur

Dina Bousselham. Responsable de Feminismos de Podemos Comunidad de Madrid

Gema María Gil Mira. Portavoz Unidas Podemos – Izquierda Unida Leganés

Hugo Martínez Abarca. Diputado en la Asamblea de Madrid por Más Madrid

Inma Luna. Escritora

Enrique Falcón. Poeta

Luis Luna. Poeta

Adela Sainz. Poeta

Martha Asunción Alonso. Escritora y traductora

Julián García Candau. Periodista

Alberto García-Teresa. Poeta

María de la Vega. Poeta

Rafa Martín. Fotógrafo/activista cultural

Carmen Vallejo. Poeta

Enrique Maestu. Investigador UCM

Ramón Linaza. Actor

Jairo García. Investigador y ensayista

Clara García. Socióloga y epidemióloga social.

Ricardo Regaño. Jubilado

Trinidad Moreno. Maestra

Alejandro Pacheco. Diseñador gráfico

Juan Manuel Morales. Empresario

Victoria Isidoro. Técnica SEPE

Héctor Rivero. Técnico de cooperación para el desarrollo

Ángeles Andino. Profesora jubilada

Dimas Lara. Servicios informáticos

Miguel Ángel Pulido. Doctorando en IMDEA Nanociencia

Irma Banet. Profesora

Javier Arias. Maestro

Jose Manuel Cárdenas. Estudiante del grado de Historia

Manel Martínez. Catedrático Rey Felipe VI, Universidad de Nuevo México, NM, EEUU

Francisco Hilario Ruedas. Jubilado

Ángel Gonzalo. Actor

David Fernández. Mecánico

Gema Merás. Profesora

Carlos Fernández. Músico

Victòria Barceló. Mestra jubilada

Elías Martínez. Graduado en Historia

Raquel Ramírez de Arellano. Poeta y profesora de educación secundaria

José Antonio Frías Montoya. Profesor de la Universidad de Salamanca.

Juana Polo. Técnico desarrollo de Empresas

Antonio Prieto. Funcionario jubilado.

Paloma Ripoll. Auxiliar administrativa.

Álvaro Minguito. Fotógrafo

Jean Díaz-Guijarro. Politóloga y periodista.

Andrés Luque. Veterinario

Maite Martín – Camuñas. Escritora

Ana Méndez. Profesora de literatura

Óscar Gómez. Editor de video.

Luis Gimeno. Poeta

María Dolores Suárez. Ama de casa

Rafael López. Activista social

Ana Fernaud. Cantante lírico

María José de Rivas. Profesora jubilada

María Ángeles Pérez. Poeta y profesora

Carlos González. Profesor de secundaria

María Luisa Ramos. Jubilada

Andrés García. Poeta

Celia Nespral. Profesora jubilada

Marta Rivero. Historiadora del Arte

Jordi Doce. Poeta y editor

José Boyero. Jubilado

Antonio de Moragas. Arquitecto

Cristina Soler. Traductora

José Luis Gómez. Escritor y profesor

Ana Alonso del Pozo. Profesora jubilada

Josó Luis Gómez. Escritor y profesor

Raquel Aisha. Poeta y profesora

Carmen Teresa Bou. Cantante y profesora

Antonia Díaz. Profesora Titular Universidad Carlos III de Madrid

Víctor Gómez. Poeta

Enrique Villagrasa. Periodista y crítico literario

Argenis Salazar. Escritor y artista sonoro

Susana Patier Cortázar. Actriz

Antonio Llamas. Albañil y poeta

María Rivero. Librera

Gsús Bonilla. Jardinero y poeta

Diana Szarazgat. Escritora

Jean Gabriel Cosculluela. Escritor y traductor francés

Marina Fernández. Educadora y nieta de republicanos

Isabel Miguel. Poeta y traductora

Vicente Díaz. Pensionista

Gonzalo Arjona. Escritor y jubilado

Noelia Isidoro. Profesora

Valentín Andrés Gómez. Educador social

Luisa Posada. Profesora de Filosofía en Universidad Complutense de Madrid

Mariano Calvo. Miembro de Desmemoriados

Ifigenia Bueno. Profesora jubilada y secretaria del Foro por la Memoria Democrática de Sanlúcar de Barrameda

Concepción Pedroviejo. Jubilada de la Junta de Andalucía -Delegación  de Asuntos Sociales-

Antonio Expósito García. Productor y locutor radiofónico

Luis Ramos de la Torre. Poeta y cantautor

Francisco Cenamor. Poeta y actor

Norberto Clemente. Estudiante del doble grado en Matemáticas y y Física en la UCM

Carolina Hernaiz. Trabajadora Social

Mateo Santamarta. Artista plástico y expreso político del franquismo

Nieves Álvarez. Escritora, poeta y vicepresidenta de Genialogías

Martín Bezanilla. Poeta

Antolín Pulido. Escritor

Julia Otxoa. Escritora

Ricardo Ugarte. Escultor

Francisco Zafrilla. Maestro jubilado

M Cintia Montagut. Poeta

Ritama Muñoz-Rojas. Periodista y escritora

Benito del Pliego. Poeta

Cristina María Penalva. Poeta

María Antonia García. Periodista y editora

Martín Infante. Ingeniero

María Ángeles Lonardi. Poeta

Covadonga Martínez. Ingeniera

Matías Muñoz. Poeta

Evangelina García. Técnica de igualdad

José Luis Pedreira. Psiquiatra y Psicoterapeuta infancia y adolescencia. Profesor UNED

Silvia Campos. Ilustradora

Irene García. Psiquiatra infantojuvenil del SERMAS

Evangelina García. Técnica de igualdad

Joan Pamies. Profesor

Antonio Sanchez. Poeta

M Yolanda García. Poeta

Verónica García. Distribuidora

Débora Pol. Poeta

Fernando Castillo. Militante de IU y PCE

Polar Astray. Poeta, directora de Mundos Flotantes Producciones

Masles Roy. Pintor y director de arte

Luis Vea. Escritor y poeta

Teresa Sevilla. Escritora de cuentos infantiles

Ana Pérez. Poeta

Daniel Fernández. Escritor y periodista

Lola Álvares. Poeta

Diego Cebrián. Diseñador e ilustrador

Fernando Pérez. Veterinario

Sagrario Hernández. Poeta

Ángel Petisme. Poeta y músico

David Hernández. Periodista

Bernardo Fuster. Compositor

Alfonso Campos. Funcionario

Somos lo Que nos Contamos -Oscar Vilarroya

Como los relatos construyen el mundo en el que vivimos

Autor: Oscar Vilarroya Editorial: ARIEL – 2019

En un ecosistema digital que premia la desinformación y la mentira, este libro revela cómo puede manipularse nuestra naturaleza narrativa (Homo Narrator) para hacernos vivir realidades fabricadas por intereses ideológicos, políticos o simplemente personales.

“El humano no recibe con sinceridad la luz de las cosas, sino que mezcla su voluntad y sus pasiones; así es como hace ciencia a su gusto, pues la verdad que más fácilmente admite el hombre es la que desea” (Francis Bacon).

“Preferimos una buena historia a una buena descripción de la realidad”, eso es así, aunque no siempre lo reconozcamos. Y más en estos tiempos. Los fabricantes de Fake News se aprovechan de las predisposiciones naturales de los humanos para evaluar un relato como creíble y adecuado. Es evidente que la información política coincidente con nuestra ideología tiene muchas más posibilidades de ser creída con independencia de su veracidad.

En este libro, Óscar Vilarroya, investigador y profesor de Neurociencia en la Universidad Autónoma de Barcelona, sintetiza estudios científicos de los últimos cincuenta años para analizar cómo, a través de los relatos, los seres humanos organizamos nuestros pensamientos y, por tanto, construimos la realidad.

Para hacernos comprender cómo esta habilidad ha sido crucial en nuestra evolución, nos recrea cómo pudo ser aquella primera vez en la que un HOMO SAPIENS se preguntó «¿por qué ha pasado esto?». Fue el nacimiento del relato primordial, y ni siquiera existían las palabras. A partir de entonces, se volvió cada vez más complejo y se transformó en las mil variantes que inundan nuestra vida.

La ficción no solo está en los libros que leemos, en las películas que vemos o en los videojuegos que jugamos, los seres humanos inventamos relatos para todo y a todas horas. Es nuestra manera de darle sentido a nuestro pasado, presente y futuro. Y creemos que somos seres racionales, que solemos seguir la lógica a la hora de tomar decisiones, pero Óscar Vilarroya, en SOMOS LO QUE NOS CONTAMOS, nos demuestra el desajuste que hay entre lo que nos relatamos, a nosotros mismos y a los demás, y lo que realmente ocurre. Para ello, nos recuerda casos que tuvieron consecuencias fatales: el juicio a las brujas de Salem, los documentos que aseguraban que había armas de destrucción masiva en Irak o la secta de La Puerta del Cielo, que provocó un suicidio colectivo.

Esa necesidad por un relato que de sentido a nuestra vida anima al bombardeo de Fake News, de esas historias carentes de veracidad, muchas incluso inverosímiles que recrean nuestra realidad. Y, además, ayudamos a que se sigan difundiendo, sin reparar en las consecuencias de esa desinformación (“Los gérmenes están en nosotros. Facebook es el viento”). SOMOS LO QUE NOS CONTAMOS nos hace tomar consciencia de este punto débil de nuestra naturaleza narrativa y nos aporta estrategias para ponerle remedio.

Porque no hay una personalidad o nivel de inteligencia o de formación preferente para el consumo de Fakes. Lo determinante para dejarse llevar es la motivación de la que se parte por aceptar lo que afirma el relato. Se puede ser muy inteligente y culto, pero si lo que se desea con todas las fuerzas es que lo que afirma el relato se cumpla, bajará todas las defensas intelectuales, inhibirá la reflexión y asumirá con entusiasmo incluso el absurdo más palmario.

Entre las varias predisposiciones a consumir Fakes destaca la identificación grupal, tantas veces peligrosa, la “conspiranoia” (entendimiento obsesivo de que todas las cosas malas las producen personas o grupos indeseables con poder) y el sesgo previo. Los estudios experimentales confirman que la manera en que se consumen Fakes depende del estado emocional de la persona y en especial de dos tipos de emociones: el miedo y la ira.

En todo caso, como bien señala Óscar Vilarroya, la desinformación fruto del exceso de información dirigida e intencionada es mucho más peligrosa que la simple ignorancia (“No se trata de que el ignorante carezca de información si no de que está mal informado”). Nunca hemos tenido acceso a tanta información como ahora, así que es momento de que aprendamos a cribar. La lectura de Somos lo que nos contamos es un buen primer paso para conseguirlo. Una lectura necesaria para fortalecer nuestro espíritu crítico en beneficio del interés de todos, y aproximarnos a construir, de verdad, El Pueblo – el mundo- Que Queremos. Sin engaños.

Facha, cómo funciona el fascismo y cómo ha entrado en tu vida

Un título en la versión española muy llamativo que, sin embargo, en su versión original nos esclarece mucho más el contenido de esta obra: How Fascism works.

Autor: Jason Stanley. Editorial: BLAKIE BOOKS - 2019

Pero más que hablar de regímenes fascista, de lo que trata el autor es de políticas fascistas, que son las que están usando partidos de ultraderecha hoy en día, y que las están
asumiendo otros partidos de la derecha. Unas políticas que, por otro lado, las estamos ya normalizando como si se tratara de algo normal, pero que socavan la esencia pura de la democracia: la diversidad, la tolerancia y la igualdad.

La tesis principal del autor es la división que la política fascista realiza entre el “nosotros” y “ellos”. Los “buenos” patriotas y el resto que quieren vivir de los primeros. Para llevar a cabo esta división, los políticos fascistas se refugian en varias tácticas, que el autor nos recoge en diez capítulos, dedicando cada uno a una política concreta, de las que por supuesto se pueden extraer otras tantas. De una u otra forma, todas ellas están relacionadas.

Como autor estadounidense, los ejemplos son ante todo de Estados Unidos, y no solo de la época de Trump, sino de políticas que se han llevado a cabo en dicho país tanto en el siglo XIX como en el XX. En cualquier caso, los ejemplos nos permiten observar cómo han resucitado las políticas que ya llevaron a cabo los regímenes fascistas de los años 30. Además, un prólogo del libro escrito por lsaak Rosa pone de manifiesto las mismas políticas que actualmente ciertos partidos han adoptado en España.

Así pues, el primer capítulo está dedicado al pasado mítico. En efecto, el uso de una historia nacional manipulada que hace creer en la supuesta grandeza de la nación en tiempos anteriores. Tiempos en que la nación era gobernada por gente normal, por buenos patriotas, gente como los votantes a los que quieren encandilar. Así, los políticos fascistas prometen volver a los “buenos tiempos”, pues hacen suyo el dicho “todo tiempo pasado fue mejor”.

La propaganda es el otro elemento que utilizan los fascistas. Tiene como objetivo convencer a una gran mayoría, haciendo creer que defienden Intereses nacionales, cuando en realidad sus políticas únicamente benefician a unos pocos. Por medio de esta propaganda es como se genera la irrealidad (cuarto capítulo) que hace creer que existe una amenaza contra la mayoría de la nación, la gente de bien, corriendo rumores sobre todos aquellos grupos a los que se oponen: inmigrantes, feministas, homosexuales, marxistas, etc. Repetir constantemente una mentira para convertirla en una verdad.

Evidentemente, como nos índica en el tercer capítulo, es una política antiintelectual, pues no se busca el debate, sino la confrontación. Se atenta contra la diversidad de opiniones, al mismo tiempo que se hace creer que todas las opiniones son igual de válidas, de tal forma que se desprestigia a las instituciones y a la propia universidad por pretender imponer la verdad demostrada científicamente. En definitiva, chillar más para hacer creer que se tiene razón.

Sus políticas excluyentes, entre el nosotros y el resto, y, por tanto, la jerarquía (quinto capítulo), la presentan como algo natural. Un darwinismo social en donde el más fuerte sobrevive, así que la igualdad para ellos no existe. Y estas amenazas de otros grupos que no son los de la nación o que se excluyen de ella, hace que el movimiento fascista sea victimista (capítulo 7), presentando a la mayoría que tiene más privilegios como los más perjudicados. Precisamente esos grupos, ajenos a la nación, son los que supuestamente generan violencia, presentándose así los partidos fascistas como garantes de la ley y el orden (capítulo 7)

El capítulo de “Ansiedad sexual” se dedica a la idea de la preservación de la raza y del patriarcado, por eso el odio hacia el feminismo y los inmigrantes. Los mitos de violadores pertenecientes a estos últimos, o las políticas sobre la familia “natural” y la obsesión por la natalidad.

Sodoma y Gomorra es el penúltimo de los capítulos. Allí se nos explica como la ciudad se convierte en el lugar en donde, por su mayor diversidad, se encuentran aquellos grupos que los fascistas pretenden eliminar. Así, las zonas rurales adquieren para las políticas fascistas una mayor pureza.

Finalmente, el libro acaba con el capítulo Arbeit match freí (el trabajo te hace libre), lema que se encontraba a la entrada del campo de Auschwitz. Aquí observamos como el fascismo toma la meritocracia para usarla en su favor y considerar que el Estado no debe ayudar a nadie. Cada uno se debe ayudarse a sí mismo por medio de su trabajo.

Tras su lectura y la multitud de ejemplos que nos da de hoy y de ayer, el autor consigue el objetivo propuesto, que no es solo el de explicarnos las políticas fascistas, sino como estas están entre nosotros y, sobre todo, cómo muchos de nosotros nos hemos dejado convencer por ellas como si fuera algo lógico, sin profundizar más allá del bombardeo de mensajes breves y repetitivos.

Entrevista al autor

Fuente Infolibre 03/03/2019

Jason Stanley, Estados Unidos, 1969

Pregunta: FACHA es una advertencia, una llamada de atención para que los ciudadanos permanezcamos vigilantes. ¿Hasta qué punto existe un riesgo de desatención al ascenso del fascismo? ¿De verdad estamos pasando por alto el problema?

Respuesta: En tiempos en que las normas democráticas liberales son más o menos explícitamente debatidas en la esfera pública (si no siempre), resulta chocante para los ciudadanos que aquellos que hacen una campaña explícita aparentemente en contra de esos mismos valores logren tener éxito electoral. Parece que la autocomplacencia es casi una especie de acompañante necesario de la democracia liberal: la gente en las democracias liberales no puede imaginar que las ideologías antiliberales explícitas resurjan, incluso si la realidad ya ha sido bastante antiliberal.

P.: En España, 40 años después del fin de la dictadura, la cuestión de los crímenes cometidos por el fascismo y el juicio moral que merecen sigue sin resolverse. La democracia española no se construyó sobre la condena del franquismo, sino que es el resultado de un pacto de impunidad. Sigue habiendo miles de víctimas enterradas en fosas comunes mientras el actual gobierno libra una batalla legal para sacar los restos del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos. Esto, por extraño que parezca, sucede en una democracia europea consolidada en el siglo XXI. ¿Se puede fundar una democracia sobre la base de una ley de punto final, todavía vigente, que consagre la impunidad de los crímenes de una dictadura fascista?

R.: Creo que su comentario “Esto, por extraño que parezca, sucede en una democracia europea consolidada en el siglo XXI” habla de la extraña característica de la democracia liberal a la que me referí en mi primera respuesta. La democracia liberal es un tipo de droga que hace que parezca que la forma de ser actual de la nación hace tan sólo 40 años era una historia antigua insondable. Pero sí, yendo a la cuestión principal, tratar francamente con un pasado antidemocrático, de hecho en el caso de España un pasado fascista, es absolutamente esencial si uno quiere empezar a dejarlo atrás. Tenemos una discusión similar sobre los monumentos confederados en los Estados Unidos.

P.: En España se ha iniciado un debate como resultado de que una parte de la sociedad intenta blanquear el fascismo español equiparando víctimas y verdugos. ¿Cómo podemos luchar contra algo así? ¿Qué pueden hacer los medios de comunicación, los líderes de opinión y la sociedad civil para asegurar que la verdad prevalezca e impedir la normalización de la ideología fascista?

R.: No tengo respuestas claras sobre esto; la historia sugiere que es muy difícil. Después de todo, en mi propio país, aquellos que lucharon por preservar la institución de la esclavitud a mediados del siglo XIX todavía son venerados por muchos estadounidenses como héroes. Tiene razón en que hay que alterar esa narrativa. Cambiar la cara pública de las cosas, dejar de honrar los nombres de los fascistas, quitarles monumentos, es todo un comienzo. La cara pública de un país democrático liberal debe reflejar el respeto por aquellos que lucharon por preservar las normas democráticas liberales. Creo que en el caso de España también hay que desafiar los primeros momentos de la historia, para desarraigar una propensión al nacionalismo y a glorificar la identidad española: estoy pensando específicamente en la historia de colonización de España.

P.: Usted dijo en un artículo reciente en THE NEW YORK TIMES que “la lucha por mantener una cultura democrática liberal mientras se vive con fantasmas temibles es interminable”. ¿No es posible la redención? ¿No es posible refundar un sistema político sin pasar por alto su pasado?

R.: Depende de lo que entienda por “redención”. Si se refiere a un punto después del cual uno no necesita reflexionar sobre su pasado, entonces no, no es posible. Pero eso no debería alarmarnos; el problema es con ese concepto de redención. El artículo del TIMES al que se refiere fue escrito sobre Alemania, que, quizás más que ningún otro país en la historia, constituye una prueba para la redención. En él sostengo que no podemos pensar en la redención como un momento que uno alcanza, después del cual uno nunca tiene que preocuparse de que las eras problemáticas del pasado de un país sean revividas como modelos. Esta es una falsa concepción de la redención. No deberíamos buscarlo, porque es imposible. En cada momento futuro en los Estados Unidos, nuestros textos de historia deben discutir centralmente el genocidio de los pueblos indígenas de las Américas y los horrores de la esclavitud, Jim Crow y el encarcelamiento masivo actual [Jones denuncia desde hace tiempo la sobrerepresentación de los negros en las prisiones norteamericanas]. Lo mismo ocurre con España y su historia del fascismo. Y debo añadir que con la Reconquista, que todavía se celebra en algunos lugares de España como un acontecimiento positivo más que como un acto de brutalidad religiosa.

P.: La batalla que se sigue librando hoy en día en España por la memoria de los crímenes del fascismo ha alimentado, en opinión de muchos, el despertar organizado de la extrema derecha. ¿Existe una forma ideal de gestionar la memoria del pasado fascista?

R.: La manera ideal de gestionar la memoria del pasado fascista es confrontarla, en las escuelas y en los monumentos públicos. En una democracia liberal, la educación tiene un papel especial: promover los valores democráticos liberales. Un país no es una democracia liberal a menos que tenga un sistema educativo democrático liberal, que enfrente abiertamente los aspectos antiliberales de su pasado. En mi experiencia, España está lejos de tener un sistema educativo como este. Tal vez si la historia colonial española se enseñara como el horror que fue, tendría menos sentido como algo glorioso unido a la identidad española.

P.: Los diez pilares del fascismo que usted enumera en su libro parecen estar escritos para describir a Vox. Las similitudes son asombrosas. Desde el pasado mítico hasta la propaganda, pasando por la apelación a la emoción y la ira, la lucha contra la verdad, la victimización, la jerarquía, la ansiedad sexual e incluso el darwinismo social. Es preocupante que el fascismo reproduzca los mismos patrones en todo el mundo, ya sea en Estados Unidos, Brasil, Hungría o España. ¿Por qué sucede esto?

“Varios de los elementos del fascismo son tan antiguos como las sociedades humanas”

R.: Escribí mi libro por el temor muy real de que la gente pensara que el fascismo era una ideología específica de mediados del siglo XX. Mi visión del fascismo es muy diferente. La ideología fascista, tal como la describo en el libro, no es muy antigua, ya que se basa en desarrollos del siglo XIX como el nacionalismo. Pero varios de sus elementos son tan antiguos como las sociedades humanas: el deseo de un líder fuerte que represente al pueblo contra un enemigo en su mayoría ficticio, la valorización del propio grupo, independientemente de cómo se defina, por encima de otros que tengan igual valor, el reemplazo de la verdad por el poder. Hay una cierta especificidad en la ideología fascista, una que se aplica en lugares muy diferentes y en condiciones muy diferentes. ¿La democracia liberal puede aparecer en lugares muy diferentes bajo condiciones muy diferentes? ¿Por qué no, entonces, su antítesis, el fascismo? Esta ideología específica puede haber sido elaborada a la perfección en el siglo XX, pero ha demostrado tener un atractivo universal, como lo sostengo en mi libro, con ejemplos de todo el mundo.

P.: En su opinión, ¿cuál es la razón de la actual expansión del fenómeno? ¿Es culpa de las redes sociales o de la fragilidad del periodismo? ¿Se reproduce espontáneamente? ¿Está creciendo solo o está siendo diseminado deliberadamente por gente como Steve Bannon?

R.: Esta es una pregunta más para un historiador que para un filósofo. Mi objetivo como filósofo era tomar la ideología que veo replicada bajo condiciones muy diferentes, y describir el funcionamiento de esa ideología. Cómo se utiliza para justificar varias acciones que no son racionalmente justificables (como en mi país, construir un muro enormemente caro en la frontera sur de los Estados Unidos sin ninguna razón racional para ello). Pero uno piensa que sabemos por la historia que parece haber épocas de globalización donde las barreras nacionales son permeables a la cultura, a las transferencias de dinero y a otros pueblos, y esas épocas son a veces seguidas por movimientos contrarios del tipo que estamos viendo ahora, ya que la gente siente que sus tradiciones nacionales están bajo amenaza. Es particularmente malo cuando hay fallas obvias en la toma de decisiones por parte de las élites, como la crisis financiera, la guerra de Irak o la Primera Guerra Mundial.

P.: Una de las cosas que más preocupa a quien observa el fenómeno en España es cómo los partidos tradicionales, como el PP o Ciudadanos, asumen como propias algunas ideas de los fascistas para intentar no perder adeptos. El simple hecho de hacerlo normaliza a los que defienden al fascismo y expande su pensamiento por todo el sistema como una mancha de aceite. ¿Están preparadas las democracias para contener situaciones como ésta?

R.: El patrón que usted describe es algo que estamos viendo alrededor del mundo: el partido conservador tratará de cooptar la agenda del movimiento fascista para obtener su apoyo. A veces, esto se celebra erróneamente como una victoria; por ejemplo, cuando el movimiento fascista original pierde el poder frente al partido conservador que ha adoptado su plataforma. Pero en realidad esto sólo significa que la agenda fascista se ha hecho respetable. Y luego el partido conservador mantendrá al partido fascista como una forma de demostrar que es un partido “respetable”, que de hecho contiene al movimiento fascista, cuando en realidad está promulgando su agenda. Vemos esta dialéctica en Hungría, con la relación entre Fidesz y Jobbik; en Austria, entre el Partido Popular Austríaco y el Partido de la Libertad y, para ser franco, en los Estados Unidos, entre los movimientos de supremacía blanca y varios elementos del actual Partido Republicano. Este es el método por el cual las ideas de la extrema derecha entran en la corriente principal.

P.: Una de las paradojas que más me sorprende de la xenofobia en Europa es que a veces los medios de comunicación parecen prestar más atención a los planes de Trump de construir un muro que a la decisión de las naciones europeas de no proporcionar los medios necesarios para rescatar a los inmigrantes en el Mediterráneo y evitar que se ahoguen. ¿Es la hipocresía uno de los males de la vieja Europa?

“Si el sistema educativo europeo enseñara mejor sobre los horrores del colonialismo, habría un mayor sentido de la responsabilidad”
R.: Quizás el pasado colonial de Europa traiga consigo un sentimiento de superioridad sobre el nuevo mundo. Una hipótesis: si el sistema educativo europeo enseñara mejor sobre los horrores y las brutalidades del colonialismo, sobre el modo en que los países europeos son históricamente responsables de gran parte de la

miseria que vemos en América Central y del Sur, y en África, habría un mayor sentido de la responsabilidad.

P.: ¿Es el odio hacia el refugiado, el inmigrante, el alimento principal del fascismo hoy en día?

R.: Los refugiados y los inmigrantes fueron blanco del fascismo alemán en el siglo XX, y sí, parecen ser el combustible perfecto para los políticos fascistas de hoy. Las democracias liberales tolerantes tienen sus metáforas: piense en la metáfora estadounidense de un “crisol” de ciudadanos. El fascismo se nutre de mitos y metáforas de pureza: pureza étnica y racial. En ausencia de grupos minoritarios domésticos, los inmigrantes son la opción natural a elegir, como bien dice usted, para ser seleccionados como el “alimento” de este tipo de política.

P.: ¿Se ha despertado la sociedad americana? ¿Cuál es su pronóstico para las próximas elecciones presidenciales?

R: Estados Unidos tiene una larga historia de venerar el capitalismo rapaz y el nacionalismo blanco. Por lo tanto, uno también podría preguntarse si Estados Unidos “se despertó” con la elección del presidente Trump. Soy un filósofo, así que no me dedico a hacer predicciones.

P.: Europa está a punto de celebrar elecciones a su Parlamento el próximo mes de mayo y existe un gran temor a que el ascenso de la extrema derecha dinamite el sueño de un continente abierto y solidario. ¿Cómo podemos abordar este debate? ¿Cómo podemos devolver a los europeos la conciencia de los valores fundacionales de sus instituciones políticas comunes?

R.: Hay que cambiar los términos del debate público de la seguridad y la protección a valores liberales como la justicia y la tolerancia. Esto lo hicieron con gran éxito en Suiza, por organizaciones como la Operación Libero, ante la amenaza de referendos que planteaban castigar a los inmigrantes recién llegados con penas draconianas como el exilio por violaciones menores de la ley. Es necesario cambiar el enfoque del debate público de la delincuencia, la seguridad, la protección y la pureza a valores europeos como la justicia y la tolerancia. Eso es esencial.

P.: En su libro, usted dice que en los Estados Unidos se enseña la bandera del nacionalismo a las clases obreras y medias blancas para que los oligarcas puedan llevarse el botín del Estado. ¿El fascismo se alimenta de la desigualdad?

R.: El fascismo se alimenta del resentimiento, y la desigualdad genera resentimiento. Es esencial, para mantener la amenaza fascista en suspenso, minimizar sus fuentes.

Monstruos verdaderos amenazan el planeta

El sábado 18 de enero a las 12,30 h se presenta en la librería LA CENTRAL DE CALLAO

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LIBRO ILUSTRADO infantil/juvenil que describen todas las amenazas que se ciernen sobre el equilibrio medioambiental del planeta, clasificándolas y poniéndolas nombre de monstruos, con páginas desplegables que contienen fichas detalladas de las acciones que debilitan al monstruo y las que lo refuerzan. Una forma muy interesante de aproximar a las/los más jóvenes a la defensa del medio ambiente utilizando un lenguaje que puedan entender.

Hay monstruos merodeando por el planeta: vuelan sobre tu cabeza, viven en las profundidades del mar e incluso se esconden en las alcantarillas. Provocan tormentas, secan ríos y lagos y ahuyentan a los animales.
El inmenso Basurokong, el desagradable Esmogodón, el pegajoso Grasodonte o el invasivo Urbanosauro harán que los monstruos que hay debajo de tu cama parezcan simples peluches. ¡Y es que estos monstruos realmente existen!

¡Solo héroes medioambientales como tú pueden derrotarlos! ¡Hazte pequeño activista y ayúdanos a vencer a estas malvadas criaturas!

El libro incluye una hoja de solicitud para unirse al Club del pequeño activista medioambiental.