Eva tiene doce años, mucha curiosidad y un sinfín de preguntas. Cuando conoce a Ray, un sabio inventor algo chiflado, descubre que no todo es lo que parece, y que las respuestas no son siempre lo más importante.

Cuando crees que tienes todas las respuestas, van y te cambian las preguntas.

¿Quién quieres ser? Autor: Carlo Frabetti Editorial: Barco de Vapor - 2020

 

Eva está disfrutando de sus vacaciones veraniegas en un parque de la ciudad, mientras se pregunta qué quiere ser de mayor y se debate entre multitud de respuestas diferentes. De pronto, una ardilla que habla aparece a su lado para conducirla hasta un callejón donde encuentra una puerta con un cartel que dice: “Multidiversidad a Medida”. Allí dentro aparece un sonriente anciano acompañado de un muñeco de madera llamado Pinocho que le plantea numerosas preguntas. Al llegar a casa, Eva descubre con sorpresa que su madre conoce al sabio profesor, Ray, y la anima a asistir a esa particular academia. Allí hablarán de literatura, de la sociedad, del impacto de las tecnologías, del planeta… Con el paso de los días, Eva se verá envuelta en una trama que resolverá con ayuda de Pinocho, y que le permitirá entender las cuestiones básicas de la vida.

Fragmentos

“Eva no tenía claro lo que quería ser de mayor. Y no porque no se le ocurriera ninguna posibilidad interesante, sino porque se le ocurrían muchas. De noche, cuando el cielo estaba cuajado de estrellas, quería ser astrónoma o astronauta; pero por la mañana temprano, mientras aún se acordaba de las increíbles aventuras que había vivido en sueños, quería ser escritora de novelas fantásticas”.

“No había nadie en el callejón ni se oía el menor ruido, y todas las ventanas estaban cerradas, como si nadie viviera allí. Con paso cauteloso, Eva se acercó a la puerta del fondo y vio una placa metálica en la que ponía con grandes letras en relieve: MULTIDIVERSIDAD A MEDIDA. Entrada libre y salida gratuita”.

Extracto de una entrevista a Carlo Frabetti en la revista JOT DOWN

Te dedicas a muchas actividades que no parecen relacionadas: divulgación científica, activismo político, literatura infantil y juvenil… ¿Cómo se relaciona todo esto?

Cuando te interesa y te preocupa el mundo en el que vives, el viaje viene a ser siempre el mismo: un viaje hacia el conocimiento. Puedes cambiar de vehículo, hay gente que se siente muy cómoda con un vehículo concreto y hace el viaje siempre o casi siempre en ese vehículo, pero hay otros que por razones a veces circunstanciales vamos cambiando.

Hay una serie de cosas que me han gustado a lo largo de la vida y he tenido la suerte de poder dedicarme a varias de ellas, ganando el mínimo de dinero que me ha permitido emplear un tiempo considerable en esas actividades. Todos hacemos muchas cosas, pero no siempre nos pagan por ellas. Si me pagaran por pasear, sería paseante profesional. Sin embargo, por escribir, por hacer divulgación científica o dar clases, que son cosas que siempre me han gustado, he conseguido que me pagaran lo suficiente para vivir.

El activismo político, por el contrario, no solo no te lo pagan, sino que te lo hacen pagar caro. Cuando vives en un mundo tan injusto como este e intentas comprenderlo, llega un momento en el que no te conformas con comprender y piensas que, si puedes hacer algo, por modesto que sea, para modificarlo, tienes que hacerlo. Es lo que decía Marx: «Hasta ahora los filósofos se han preocupado por interpretar el mundo y lo que hay que hacer es cambiarlo». Esa frase me influyó mucho. Yo era un ratón de biblioteca, estaba obsesionado con conocer, y me di cuenta de que no bastaba, que había que utilizar ese conocimiento para hacer algo. Con este libro Frabetti lo pone en práctica con quiénes más pueden hacer para cambiar este mundo injusto: los más jóvenes.