El libro, que desde hoy se encuentra disponible en el sitio web de la FRAVM, incluye también una cronología de la historia de las mujeres del movimiento vecinal y sus organizaciones. Con licencia Creative Commons No Comercial, puede descargarse de forma gratuita a través de este enlace.

No es la primera vez que la asturiana Blanca Nieto se sumerge en las aguas del movimiento vecinal para dar a luz un proyecto creativo. De hecho, el año pasado publicó Vida y Milagros en Carabanchel Bajo, una novela gráfica basada en la historia de vida y militancia vecinal de Milagros García Fenoll, auténtica alma mater de la Asociación Vecinal de Comillas y de este barrio madrileño.

Nuestra querida Conchi Barrios, icono de la lucha de las mujeres del movimiento vecinal, tiene por fin un rostro. Lo tiene gracias a la ilustradora Blanca Nieto, que el pasado sábado, 19 de octubre, en el marco de una jornada de homenaje a estas mujeres organizada por la FRAVM, presentó su última obra, la novela gráfica El Diario de Conchi Barrios: una historia de lucha feminista y vecinal.

El encuentro, en el que tomaron parte más de un centenar de mujeres, de diferentes edades y procedencias, tuvo lugar en el Espacio de Igualdad Carme Chacón de Hortaleza y sirvió también para festejar el 42º aniversario de la legalización de la federación vecinal. Precisamente hace dos años, en el marco de los actos de celebración de sus cuatro décadas de existencia, la FRAVM creó en la red social Twitter a Conchi Barrios , un personaje de ficción que sirvió como vehículo comunicativo para recordar los acontecimientos que precedieron a la legalización de la organización y poner en valor el papel de los pioneros, y sobre todo de las pioneras, del movimiento vecinal.

Ahora, Conchi Barrios sale del mundo virtual con la publicación, a cargo de la FRAVM, de El Diario de Conchi Barrios, que “está inspirado en la vida y el compromiso de las mujeres que armaron los cimientos del movimiento vecinal desde los años sesenta del siglo XX y forjaron los barrios de aquel Madrid del éxodo rural y la periferia de chabolas. En la vida y el compromiso de nuestras Milagros, Lourdes, Pura, Paca, Emilia, Carmen, Rosa, Pilar, Angustias, Gloria, Prado, Elena, Julia o Ana… abogadas, tenderas, maestras, profesoras, amas de casa, médicas, costureras, arquitectas y obreras; mujeres con nombre propio pero también mujeres anónimas que transformaron Madrid en la región acogedora y plural que es hoy.”

Con el volumen, de 96 páginas, la organización ciudadana trata de saldar, en parte, una deuda histórica con las mujeres del movimiento ciudadano. El reconocimiento de su papel “es aún una tarea pendiente”, en palabras de Silvia González, responsable de Igualdad de la federación. “Las mujeres han sido y son indiscutibles protagonistas de este movimiento, situándose en primera línea de sus acciones, activando incontables grupos de barrio de mujeres, cuidando la actividad diaria y cotidiana en los locales de sus asociaciones…siempre han estado muy presentes pero pocas veces representadas”, asegura González, que abre El Diario de Conchi Barrios con un texto de título evocador: “Imprescindibles pero invisibles”.

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