Ecologistas en Acción lamenta el inicio de las obras de urbanización de la UE-VII.1 “Sistemas Generales P.E. + Kodak” en Las Rozas. Este proyecto es innecesario y destructivo en un entorno de gran valor natural como son los encinares de las cuencas de los arroyos Perales y Lazarejo. También se afectan los restos históricos del Canal del Guadarrama.

Fuente: Ecologistas en Acción Comunidad de Madrid

  • Han comenzado las obras de urbanización de la UE-VII.1 «Sistemas Generales P.E. + Kodak» en Las Rozas.
  •  Este proyecto, pese a las mejoras introducidas tras años de lucha ecologista y vecinal, sigue siendo innecesario y destructivo en un entorno de gran valor natural como son los encinares de las cuencas de los arroyos Perales y Lazarejo
  •  Se prevé la construcción de 720 viviendas y 56.800 metros cuadrados construidos de oficinas que supondrán la tala de 219 árboles pero podrían llegar a desaparecer hasta 1.400
  •  Se afecta a un tramo del Canal del Guadarrama, obra de ingeniería civil del s. XVIII y al edificio Kodak en contra de las recomendaciones de expertos en patrimonio arquitectónico e industrial.

Tala de árboles y afecciones al patrimonio

Sólo las obras de urbanización de los viales y los movimientos de tierras supondrán la tala de 219 árboles (entre ellos 71 encinas, 49 pinos piñoneros y 49 cedros) y el trasplante de 36 encinas. Afectarán tanto a la vegetación natural de la zona (predominantemente encinas) como a las arboledas ornamentales del antiguo complejo arquitectónico de Kodak.

Sin embargo, hasta 1.400 árboles corren riesgo de desaparecer, si tenemos en cuenta todo el arbolado que quedará incluido en las parcelas lucrativas de viviendas u oficinas, y cuya conservación dependerá de los proyectos de edificación que se presenten en su día para solicitar las licencias de construcción. A pesar de estar todo el arbolado protegido por la Ley 8/2005, de Protección y Fomento del Arbolado Urbano de la Comunidad de Madrid, resultará inviable agotar la alta edificabilidad de las parcelas sin afectar a un número considerable de los árboles.

Las obras de urbanización supondrán la demolición de una parte del complejo arquitectónico (la nave) de la compañía Kodak, en contra de las recomendaciones de expertos en patrimonio arquitectónico e industrial. Asimismo, se afectará negativamente a un tramo del Canal del Guadarrama (obra de ingeniería civil del s. XVIII que pretendía conectar la Presa del Gasco con el Canal del Manzanares en Madrid y que quedó inacabada tras el derrumbe de dicha presa en 1799) que será enterrado y estará innecesariamente constreñido por las futuras edificaciones.

Un proyecto innecesario que agrava un modelo urbano insostenible

No existe ninguna necesidad social de promover 720 nuevas viviendas (el 90 % de precio libre) y 56.800 metros cuadrados de oficinas en un municipio que ha crecido salvajemente en las últimas décadas, que concentra una gran cantidad de empleos en oficinas (con la atracción de tráfico que supone), que aún tiene suelo clasificado por el planeamiento por desarrollar, y cuyos precios en el mercado libre se encuentran entre los más altos de la región.

El desarrollo de esta actuación urbanística agravará un modelo de ocupación indiscriminada del territorio que no deja a salvo ni siquiera los enclaves de mayor valor ambiental y contribuye a la fragmentación del territorio impidiendo la conectividad ecológica. Asimismo, incrementa el tráfico rodado y la contaminación del aire al situar nuevas viviendas y oficinas en un entorno ya saturado y altamente dependiente del automóvil.

Los barrancos de los arroyos Lazarejo, Perales y otros afluentes, además de constituir enclaves de gran valor natural, suponen un corredor ecológico este-oeste entre el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares (que a su vez rodea el Monte de El Pardo) y el Parque Regional del Curso Medio del río Guadarrama. A pesar de la saturación urbanística e infraestructural de las últimas décadas (urbanización del Parque Empresarial, El Cantizal, desdoblamiento de la M-505, construcción de la M-50, etc) todavía persiste cierta conectividad ecológica gracias a estos encinares en torno a los citados arroyos. Con la urbanización de Kodak aumenta la fragmentación entre los mencionados espacios naturales, y además desaparece la posibilidad de conectar los terrenos no urbanizados de ambas márgenes de la A-6 mediante pasos de fauna u otras acciones.

Una victoria parcial tras una larga lucha

A pesar de la mala noticia que supone el comienzo de las obras, hay que felicitarse de que gracias a la lucha ecologista y vecinal la destrucción va a ser considerablemente menor de lo que estaba proyectado en un principio. Una lucha en un comienzo solitaria y ardua, que con el paso del tiempo fue ganando en peso social gracias al movimiento 15M y en los últimos años a la Plataforma Conservemos Kodak. Hay que reconocer también el trabajo de los concejales y concejalas de IU Las Rozas (y posteriormente de Contigo por Las Rozas) que han sido constantes y tenaces en su defensa de este espacio y parte clave en los sucesivos logros.

El PGOU de 1994 reclasificó la parcela de Kodak y el encinar, pese a estar incluido como Monte Preservado en la Ley 16/1995, Forestal y de Protección de la Naturaleza de la Comunidad de Madrid, amparándose en una supuesta discrepancia de días entre las fechas de entrada en vigor de la Ley y del Plan General. Se preveía urbanizar completamente el encinar prolongando el eje del bulevar del Parque Empresarial. El ámbito no se desarrollaba y en sucesivas versiones del nuevo Plan General entre 2008 y 2010 (contestados y alegados por Ecologistas en Acción, Salvemos Las Rozas y otros colectivos) se modificaba la ordenación del mismo para preservar una pequeña porción occidental del encinar, aunque el plan nunca fue aprobado definitivamente.

Hacia 2011 se cruzan los caminos de la parcela Kodak y de la parcela ilegalmente cedida a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). La perseverancia judicial de IU Las Rozas había logrado arrinconar al Ayuntamiento de Las Rozas y forzarle a buscar una solución urbanística que compensase la pérdida de zonas verdes públicas que provocó la cesión de los terrenos de la Ciudad del Fútbol. Así, se presentó una Modificación del Plan General en la que además del ámbito de Kodak se integraban también las instalaciones de la RFEF, que pasaban a ser equipamiento privado, y a cambio se obtenía una porción mayor del encinar, al oeste de la prolongación del eje del bulevar, como zona verde pública.

Tras numerosas alegaciones, recogidas de firmas y marchas de protesta a lo largo de 2012, en las que fue clave el movimiento 15M de Las Rozas, se consiguió que en febrero de 2014 se aprobase definitivamente la Modificación protegiendo la mayor parte del encinar como zona verde natural sin alterar, a excepción de un vial y dos parcelas residenciales en su extremo oriental. Los rodales existentes de piruétano (Pyrus bourgeana, peralillo silvestre en peligro de extinción en la Comunidad de Madrid) en principio quedaron a salvo, a la espera del futuro Estudio de Detalle de la parcela dotacional de la llamada Fracción 2. También se consiguió salvar el Canal del Guadarrama, que hubiera sido arrasado por el proyecto original, si bien algún tramo será enterrado y se construirán viviendas demasiado cerca del mismo.

En los últimos años, la creación de la Plataforma Conservemos Kodak y las acciones, marchas y campañas de alegaciones han sido clave para lograr entre otras cosas la inclusión en el Catálogo de Bienes Protegidos de Las Rozas del edificio principal de Kodak (no así la nave ni probablemente la mayor parte del arbolado del entorno) y aunque no se ha logrado su obtención para fines públicos tendrá que ser rehabilitado para uso de oficinas.