Hace años que las inversiones en los sistemas sanitarios en Europa no responden a las necesidades sanitarias de la población (tanto a nivel curativo como preventivo o paliativo). Las reglas presupuestarias y el pretexto del pago de la deuda pública presionan a favor de esta falta de inversión en nuestros sistemas sanitarios. 

Marea Blanca

CONVOCATORIA EUROPEA – MAREA BLANCA 29 MAYO 12 HORAS, PUERTA DEL SOL – LAS CORTES.

POR ESTO MAREA BLANCA TOMARA LA CALLE EL #29M Y NOS UNIREMOS A LAS PENSIONISTAS.

La sanidad se ha convertido en una variable de ajuste, ya que “no es rentable”. Estos constantes recortes presupuestarios repercuten directamente en el bienestar de los y las trabajadoras del sector y en la calidad de los servicios. Por todas partes en Europa, la mercantilización y la privatización de la sanidad van ganando terreno, la mayoría de las veces en forma de subcontratación, lo que agrava aún más la situación.

Resultados

 

  • Aumento de las desigualdades en el acceso a la sanidad: A pesar de que las desigualdades sociales y las necesidades de servicios sanitarios siguen creciendo, los gastos en asistencia sanitaria recaen cada vez más sobre los propios pacientes. Por tanto, el sistema sanitario es cada vez más desigual y ahora depende de los ingresos de las personas y no de la solidaridad (accesibilidad pública). La salud de las personas, especialmente la de las que están en situaciones más precarias y las que sufren otras formas de discriminación, se deteriora y la igualdad de acceso a la sanidad no es más que una ilusión.
  • Deterioro de la calidad y la seguridad de la sanidad provocado por el desmantelamiento de todo el sistema sanitario, que se refleja en la escasez de camas de hospital, de equipos y, sobre todo, de personal.
  • Pérdida de razón de ser de las profesiones del sector sanitario: Los y las profesionales de la sanidad se agotan, renuncian a su profesión o a su país y a veces incluso les cuesta la vida (burnout, suicidios). Lo que afecta, lógicamente, a la investigación y la contratación en estas profesiones y agrava la escasez.
  • Violencia institucional ligada a la escasez estructural de recursos, tanto para pacientes como para trabajadores y trabajadoras. A los y las trabajadores de la sanidad, nos convierten sin consentimiento, en el brazo de esta violencia.
  • La sanidad primaria y la educación sanitaria se reducen a unas pocas operaciones de comunicación. Nuestros gobiernos se apoyan en una red (y en el indispensable e inapreciado trabajo) de asociaciones, colectivos y ONG, a pesar de que este aprendizaje requiere un fuerte compromiso institucional (medicina escolar y medicina del trabajo).

 

La sanidad es considerada como un coste en lugar de una riqueza y una inversión para el futuro. En nombre de la rentabilidad, los gobiernos están negando el acceso, la calidad y la seguridad de la atención sanitaria para todos y todas. La crisis sanitaria actual muestra, de manera trágica, el callejón sin salida al que conduce el modelo neoliberal que rige nuestros sistemas sanitarios desde hace décadas. El coste humano de esta crisis nos recuerda, por si fuera necesario, la urgente necesidad de un cambio radical de paradigma.

Los sistemas sanitarios son un bien común que hay que preservar “a toda costa”. El acceso a la sanidad universal es un valor esencial y un fundamento de nuestras democracias sociales.

REIVINDICAMOS

  • 1. El acceso universal a la sanidad y a los medicamentos (en particular las vacunas COVID-19 en la actualidad). Por eso, las decisiones políticas deben salvaguardar los sistemas de seguridad social y garantizar una financiación pública sólida, sostenible y adaptada a las necesidades de la población.
  • 2. El desarrollo de una nueva política de salud pública que incluya: inversiones en vivienda, políticas sociales que garanticen condiciones materiales de vida dignas, la lucha contra todas las formas de discriminación (racismo, sexismo, homofobia, transfobia, capacitismo, edadismo, etc.) y el acceso a la educación y a la cultura, que son determinantes de la salud.
  • 3. Un aumento masivo de la inversión en recursos materiales y humanos. Esto debe estar en concordancia con las necesidades sanitarias y cumplir con ratios de personal vinculantes. Debe incluir un aumento salarial efectivo para quienes están peor pagados y una reducción del tiempo de trabajo real.
  • 4. La reorganización de todo el sistema sanitario y de la gobernanza de los hospitales para un sistema socializado que implique a las y los actores del terreno y a las usuarias en las decisiones.
  • 5. La anulación a nivel europeo de la deuda de las instituciones sanitarias y el abandono del mortífero sistema de rentabilidad financiera de nuestros sistemas sanitarios (en particular el sistema de «tarificaciones al acto» en los países afectados).

 

¡No a la austeridad y a las normas presupuestarias europeas! Los servicios públicos que cubren las necesidades básicas no deben verse limitados por estas normas. Llamamos a las organizaciones de profesionales y de pacientes de la sanidad a movilizarse lo más ampliamente posible, en Europa y más allá, de cara a la jornada de acción del próximo sábado 29 de mayo de 2021.

 

PARA SUMARSE, póngase en contacto lo antes posible a través de: europeanhealthorganisations@protonmail.com

COMUNICADO EUROPEO

 

El 29 de mayo de 2021, más de 50 colectivos, asociaciones y sindicatos convocan una movilización internacional, en Europa y más allá, para defender un acceso universal a una sanidad de calidad.

Durante años, la financiación de los sistemas sanitarios no ha estado a la altura de las necesidades de la población. Las políticas de austeridad han provocado recortes en camas, personal y equipos, así como unainversión insuficiente en muchos sectores de la asistencia. Estas medidas han degradado considerablemente las condiciones de trabajo de los profesionales y, en consecuencia, el acceso, la calidad y la seguridad de la asistencia.

La situación se ha vuelto peligrosa para los usuarios del sistema sanitario y para los profesionales que se agotan, pierden el sentido de su trabajo y lo abandonan.

La crisis sanitaria actual no ha hecho más que acentuar estas dificultades y ha mostrado muy claramente los puntos fuertes y las limitaciones de nuestros sistemas sanitarios. Sus puntos fuertes son la competencia del personal y la solidaridad social. Sus puntos débiles son la falta flagrante de recursos y un sistema de gobernanza que implica una escasa o nula participación de los actores sobre el terreno y de la población.

El contexto de la pandemia muestra la necesidad de sacar de la lógica del mercado todos los sistemas de cuidados (hospitales, residencias, atención domiciliaria, etc.) y la prevención, así como la investigación, el acceso a las vacunas y los tratamientos, para acabar con las desigualdades en el mundo. Todos los tratamientos esenciales deben ser bienes comunes y se deben levantar las patentes, en una lucha conjunta contra el coronavirus y otras enfermedades.

La sanidad es considerada como un coste cuando es una riqueza. Los sistemas sanitarios son un bien común que hay que preservar “a toda costa”. El acceso a la sanidad universal es un valor esencial y un fundamento de nuestras sociedades.

Por todo ello, hacemos un llamamiento a todas las ciudadanas y ciudadanos y a los profesionales de la salud de todo el mundo para que se movilicen con nosotras el 29 de mayo para defender los servicios sanitarios públicos y para defender la igualdad de acceso a una sanidad de calidad para todas las personas.

Se están organizando decenas de acciones en toda Europa, pero también en Canadá y América Latina, con estas reivindicaciones comunes:

– El acceso universal a la sanidad y a los medicamentos (en particular las vacunas COVID-19 en la actualidad). Por eso, las decisiones políticas deben salvaguardar los sistemas de seguridad social y garantizar una financiación pública sólida, sostenible y adaptada a las necesidades de la población.

– El desarrollo de una nueva política de salud pública que incluya: inversiones en vivienda, políticas sociales que garanticen condiciones materiales de vida dignas, la lucha contra todas las formas de discriminación (racismo, sexismo, homofobia, transfobia, capacitismo, edadismo, etc.) y el acceso a la educación y a la cultura, que son determinantes de la salud.

– Un aumento masivo de la inversión en recursos materiales y humanos. Esto debe ser proporcional a las necesidades sanitarias y cumplir con las normas de personal vinculantes. Debe incluir un aumento salarial real para los salarios más bajos y una reducción de la jornada laboral real.

– La reorganización de todo el sistema sanitario y la gobernanza de los hospitales para un sistema socializado que implique a los actores del ámbito y a los usuarios en las decisiones de los proyectos asistenciales.

– La anulación a nivel europeo de la deuda de las instituciones sanitarias y el abandono del mortífero sistema de rentabilidad financiera de nuestros sistemas sanitarios (en particular el sistema de pago por servicio en los países afectados).

 

Encuentra el llamamiento para la movilización AQUÍ

 

 

Firmas :

 

  • • Auditoría Ciudadana de la Deuda en Sanidad (Audita Sanidad) (Estado español)
  • • Colectivo Inter-Blocs (CIB) (Francia)
  • • Colectivo Interhospitalario (CIH) (Francia)
  • • Colectivo entre emergencias (CIU) (Francia)
  • • Juntas x La Pública (Estado español)
  • • Materia gris (Italia)
  • • Movimiento Asambleario de Trabajadores-as de Sanidad (MATS) (Estado español)
  • • Salud en la lucha (Belgique / België)
  • • Plataforma de Centros de Salud de Madrid (Estado español)
  • • Salud social del sur (Francia)
  • • Solidaridad (Francia)
  • • Campaña Dico32! (Italia)
  • • ¿A quien le importas? (Italia)
  • • ER-exrepresentantes de primera línea (Italia)
  • • Campañas de salud juntas (Inglaterra)
  • • Link area medica (Italia)
  • • Medicina democrática – Movimiento de lucha por la salud (Italia)
  • • ¡Los trabajadores del NHS dicen que no! Cymru / Gales (Cymru / Gales)
  • • Movimiento por la salud de las personas (internacional)
  • • Cuidemos juntos (Francia)
  • • USB – Unión básica Emilia Romagna (Italia)
  • • Asociación Colectiva Europea de Pacientes de Hospitales Públicos y Residentes de Ehpad
  • (Europa)
  • • Asociación de Médicos de Emergencia de Francia (AMUF) (Francia)
  • • Asociación de Psiquiatras Infantiles y Juveniles API (Francia)
  • • CGSP-ALR (Central General de Servicios Públicos – Administraciones Locales y Regionales)
  • (Belgique / Bélgica)
  • • Coordinación Nacional de Enfermería (CNI) (Francia)
  • • Organización sindical nacional de matronas (Francia)
  • • Unión Nacional de Médicos de Familia Jóvenes (SNJMG) (Francia)
  • • Unión Nacional de Profesionales de Enfermería (SNPI) (Francia)
  • • Sindicato Nacional de Unión de Terapeutas Psicomotores – SNUP
  • • AIDeS (Francia)
  • • Asociación AMRYC (Francia)
  • • Coeurvide19 (Francia)
  • • Colectivo de 39 (Francia)
  • • Grupo hospitalario en resistencia (Bélgica / België)
  • • Colectivo InterHop (Francia)
  • • Solidaridad Colectiva Cero Pandemia (Francia)
  • • Colectivo Grand Est para la defensa de lo médico-social (Francia)
  • • Coordinación nacional de los comités de defensa de hospitales y maternidades locales (Francia)
  • • El profesional sanitario y de enfermería resiliente (Belgique / België)
  • • Grupo de Trabajo CLACSO Salud internacional y soberanía sanitaria (América latina y el Caribe)
  • • Fairwatch (Italia)
  • • Federación de servicios sociales (Belgique / België)
  • • Mujer y salud (Bélgica)
  • • Llamadas telefónicas (Francia)
  • • La primavera de la psiquiatría (Francia)
  • • Spring of Care (Francia)
  • • Les ActupienNEs (Francia)
  • • Manifiesto de psicólogos clínicos y psicólogos psicoterapeutas (Francia)
  • • Consejo Internacional del Defensor del Paciente (Internacional)
  • • Médicos del Mundo (Francia)
  • • Observatorio de transparencia en las políticas de drogas (Francia)
  • • Refundación de los sistemas de salud en Latinoamérica y el Caribe (América latina y el Caribe)